Nuevas medidas del Gobierno
Sánchez amplía al 11 de abril el estado de alarma sin endurecer el confinamiento
El Ejército gana protagonismo con nuevas misiones en la lucha contra la pandemia

El presidente Sánchez en su última comparecencia en televisión.
España seguirá en estado de alarma para tratar de contener la expansión del Covid-19, como mínimo, hasta el 11 de abril. Esa es la intención de Pedro Sánchez, que ahora debe ser autorizada por el Congreso de los Diputados, tal y como marca la ley. El presidente del Gobierno comunicó ayer su decisión a los presidentes autonómicos en el transcurso de una conferencia virtual, la segunda en la última semana, en la que también rechazó reforzar las medidas de confinamiento ya decretadas o limitar aún más la actividad productiva del país. El jefe del Ejecutivo insistió en una comparecencia en la Moncloa en que lo peor está aún por llegar y el país aún tendrá que hacer frente a «la ola más dura» de la pandemia «que pondrá contra las cuerdas a nuestro sistema». Sin embargo, frente a la petición de varios presidentes autonómicos como el catalán Quim Torra, los populares Juan Manuel Moreno o Alfonso Fernández Mañueco e incluso los socialistas Ximo Puig y Emiliano García Page, partidarios de paralizar la actividad económica salvo en lo referente a servicios esenciales o de endurecer las medidas de aislamiento, defendió que España ya ha sido muy drástica y está «a la vanguardia» europea. «Queremos acertar, tara que el coste en vidas humanas, pero también en empleos y capacidad productiva, sea la menor posible. En ese difícil equilibrio se está moviendo el Gobierno, siempre -matizó- anteponiendo la salud y contando con los argumentos de la ciencia y los expertos».
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Las condiciones del estado de alarma, una vez superada su actual vigencia, tendrán que ser votadas en el Parlamento. La Constitución y la ley otorgan al Ejecutivo la potestad para fijarlas solo durante quince días, pero a partir de ese momento es la Cámara baja quien decide si acepta prorrogar la excepcional medida y bajo qué términos. Aunque, en principio, no hay ninguna duda de que las fuerzas parlamentarias apoyarán por unanimidad la prolongación de esta situación —que permite al Gobierno tener a sus órdenes a las autoridades civiles de los tres niveles de la Administración Pública, requisar temporalmente todo tipo de bienes o intervenir industrias, fábricas o centros privados— sí puede haber algún debate sobre las cuestiones a las que puede afectar. Sánchez también anunció nuevas órdenes de respuesta a la descomunal crisis sanitaria: la intervención de las residencias de ancianos privadas; la restricción de viajes desde terceros países, salvo para residentes en la zona Schengen; la ampliación de los cometidos de las fuerzas armadas; y la disposición de recursos a los ayuntamientos para el reparto de comidas y medicamentos a domicilio para mayores.
EL PAPEL DEL EJÉRCITO
Además, según explicó, el Ejecutivo se ha marcado el objetivo a medio plazo de lograr que España produzca por sí misma el suficiente material sanitario (mascarillas, batas, respiradores, tests, desinfectantes...) como para autoabastecerse.
Las Fuerzas Armadas van a tener un papel más relevante en la lucha contra la pandemia. Asumirán tareas adicionales de seguridad, transporte y protección de las denominadas infraestructuras críticas.
Además no solo será la Unidad Militar de Emergencias (UME) la que se implique en esta nueva fase, efectivos del Ejército ya participan en la instalación de hospitales de campaña en los recintos feriales de Madrid y Barcelona, y tendrán más misiones que cumplir.