«En una guerra se matan unos a otros, ahora es un bicho»

Florentino y María Luisa.
«Yo, como estoy viendo la televisión o leo, de momento, llevo con normalidad el aislamiento. Cuando no hago éso, estoy paseando por la casa, durmiendo o comiendo», asegura Florentino, quien a sus 88 años opina que la situación no es como una guerra, «porque en la guerra estás en tensión y con ésto yo estoy despreocupado y seguro en casa», indica. Cree que habrá pasado solo dos o tres días de confinamiento. Cuando se le explica que ya son tres semanas, se ríe. «¿De verdad?, no lo habría pensado nunca, para mí ha pasado rápido».
Vive con su mujer María Luisa en un piso atendido por la empresa Edades, que aporta todos los servicios. Ella, coqueta, de 82 años, no lo afronta igual. «Si es que yo llevo casi un mes, porque el 7 de marzo cuando todo se empezó a poner feo ya me recluí». Asegura que «lo llevo muy mal, hoy se me iba la cabeza, no entendía qué había pasado, como que me bloqueé, estaba atontada y con una sensación horrible». También reconoce que nunca vivió una confrontación bélica, «pero en una guerra se matan unos a otros y ahora es un bicho el que viene a por nosotros». María Luisa lee con sus gafas de presbicia y se pone a la ventana para «agarrar» algún rayo de sol y vitamina D. Después de escuchar muchas noticias y muchas tertulias valora que, quizás, es mejor, apagar la televisión, porque «te ponen la cabeza a cien con solo malas noticias». Entre ellos hablan, pero no juegan a las cartas, porque «a Florentino no le apetece mucho».