«Al final, el que no se muera del coronavirus, se va a morir de hambre», avisan los empresarios
Jorge Vargas, gerente del CEL, advirtió ayer de que si la desescalada no incluye la apertura inminente de los negocios «al final el que no muera del Coronavirus, va a morir de hambre» y aseguró que la provincia no puede permitirse otro mes de cierre de la actividad empresarial: «Hay muchos negocios que se han quedado por el camino y otros que cuando se abra todo esto, ya no van a poder volver a la actividad. No somos una provincia de grandes empresas, casi todo el tejido de la provincia es de pymes y autónomos y en estas condiciones no van a poder sobrevivir», explicó en conversación con este periódico.
El Gobierno no tiene claro el rumbo que debe de tomar: «La única medida concreta de desescalada que hemos conocido es la del fin del confinamiento de los niños y ha sido una improvisación absoluta. Por la mañana dijeron una cosa y por la noche otra diferente. Hay una sensación de incertidumbre que no tiene fin. Lo de los niños no va a ser la última medida que van a improvisar, estoy seguro».
«Pedimos algo de tanta lógica que no entiendo cuál es el problema», asegura Vargas. «Que dejen de hacer anuncios y hacer reportajes y que hagan tests masivos. Las empresas tienen que empezar a trabajar. Hay países de Europa que ya están empezando a funcionar, pero no sabemos cómo vamos a empezar nosotros y en qué sectores ni con qué condiciones. Nos jugamos mucho en estos momentos y no podemos estar en estas condiciones de improvisación constante. Hay que empezar a hacer cosas ya y con sentido».