«Intentas reinventarte, pero llevamos dos meses cerrados»
Cristina González Gómez y Toño Mateos Rodríguez regentan la «empresa familiar» Ludopani, un centro de ocio ubicado en Navatejera. Saben que no podrán volver a abrir sus puertas hasta la última fase de la desescalada y resisten de momento con algo de ahorros y las ayudas que les presta la familia. «Intentas reinventarte, adaptar las instalaciones, pero dos meses sin ingresos te matan. Apuesta por «crear sinergias entre las pequeñas empresas de la provincia, que son las que realmente dan valor, y reclama medidas concretas que aclaren la situación una vez se levante el estado de alarma. «Las cuotas de autónomos no pudimos pagarlas y las facturas siguen llegando», lamenta Cristina, que tampoco ve rentable su negocio si el aforo se reduce de una manera drástica.