Invita a los católicos a renovar su fe en la Iglesia ante los «acontecimientos e informaciones de diverso tipo»
La Conferencia Episcopal condena a los que toleran y justifican a ETA
La comisión permanente de la Conferencia Episcopal hizo una condena expresa de todos los que «toleran, justifican o dan cobertura» al

El arzobispo de Zaragoza, Elías Yáñez (izquierda) y el obispo de Sigüenza-Guadalajara, José Sánchez
La comisión permanente, «ante acontecimientos e informaciones de diverso tipo que han podido afectar a la confianza de los fieles católicos en la Iglesia y sus pastores», invitó «a todos» a renovar «el amor a la Iglesia». Y para restañar heridas y superar recelos anunció en un comunicado la elaboración de un texto que «aliente» a sus fieles a trabajar para terminar con el terrorismo «y consolidar la convivencia en libertad y respeto a los derechos humanos». Los obispos para no dejar dudas sobre la rotundidad de sus intenciones entraron en un terreno poco habitual al condenar, sin hacer una mención expresa, a Batasuna y su entorno. La comisión permanente del Episcopado, a la que pertenece el titular de la diócesis donostiarra, Juan María Uriarte, formuló una «condena tajante y sin paliativos del terrorismo de ETA», que hizo extensiva «a todos los que directa o indirectamente lo toleran, lo justifican o le dan cobertura». El organismo rector de los obispos señaló que el terrorismo «constituye un desprecio a la vida humana, don sagrado, y un atentado gravísimo contra el hombre, imagen del mismo Dios». Una alusión que va más allá que el documento de los obispos de Bilbao, San Sebastián y Vitoria que hicieron «una valoración moral gravemente negativa» del terrorismo de ETA que también afecta, «en la debida proporción», a las «personas o grupos que colaboran con las acciones terroristas, las encubren o las defienden». La comisión permanente del Episcopado rechaza los matices gradualistas que introdujeron los prelados vascos y condena por igual a ETA y sus satélites políticos.