El alcalde de Las Palmas exige la urgente expulsión de los irregulares
José Manuel Soria, alcalde de Las Palmas de Gran Canaria y presidente regional del PP, advirtió ayer que «la solidaridad de esta ciudad se ha terminado, llevamos dos años soportando el peso de la inmigración ilegal en Canarias y esta ciudad no admite un sólo inmigrante más», por lo que exigió al Gobierno que expulse inmediatamente a los 280 inmigrantes irregulares que pernoctan en las calles de la ciudad. El alcalde de Las Palmas aseguró también que ayer comunicó estas decisiones al delegado del Gobierno para la Extranjería e Inmigración, Enrique Fernández Miranda. Soria explicó que existe en este momento «un riesgo de discordia social» en los alrededores del Parque de Santa Catalina de la ciudad, donde conviven casi 300 inmigrantes con otros 110 indigentes que, en su mayoría, son adultos afectados por enfermedades mentales y toxicómanos. Por ello, el primer edil pidió al Gobierno regional que se haga cargo de este colectivo a la mayor brevedad. El alcalde recordó que el único centro de retención de extranjeros sólo puede albergar a 150 personas y ya están registradas 154.