Los líderes expusieron al ministro que los conflictos continuarán si no se retira la nueva reforma laboral
Fidalgo y Méndez insisten a Zaplana que recupere la paz social
Los líderes de CC.OO. y UGT, José María Fidalgo y Cándido Méndez, expusieron al nuevo titular de Trabajo y Asuntos Sociales, Eduardo Zapla

De izquierda a derecha, Eduardo Zaplana, Cándido Méndez y José María Fidalgo, en la reunión de ayer
La visita de Fidalgo y Méndez también fue la primera que realizaron ambos sindicalistas después de la huelga general del 20 de junio, convocada contra el denominado «decretazo». Para los secretarios generales de CC.OO. y UGT, la reunión no pasó de ser una toma de contacto, inserta en las relaciones diplomáticas de todo nuevo ministro, es decir, «una reunión protocolaria». Fidalgo y Méndez insistieron en que el futuro y la conflictividad dependen de sí el Gobierno mantiene la norma o por el contrario da marcha atrás. Reiteraron que CC.OO. y UGT no pueden olvidar el apoyo recibido por los 10 millones de ciudadanos que secundaron el paro y las manifestaciones del 20-J. Más optimismo El ministro fue algo más optimista que los secretarios sindicales sobre el diálogo social. Explicó que los contactos entre el Gobierno y los representantes de los trabajadores no pueden detenerse y tienen que reconducirse. Apuntó también que hay cuestiones y medidas que necesitan debatirse e informó que en su agenda ocupa un lugar importante la adopción de iniciativas que palien y erradiquen la siniestralidad laboral así como el establecimiento y diseño de una formación profesional continua que mejore el reciclaje de los trabajadores en activo. Sobre la reformas que se avecinan, aludidas en su toma de posesión, Zaplana comentó que se estudiarán y analizarán a su tiempo. Únicamente adelantó que los posibles cambios siempre irán orientados al fomento de la contratación laboral y recordó que, gracias a ciertas modificaciones del mercado de trabajo, la recomendación europea para el 2010 del pleno empleo es un objetivo posible para España. Este concepto supone la reducción del paro a una tasa residual del cinco por ciento. Fidalgo y Méndez reiteraron que, de momento, continúan la organización de nuevas protestas contra el «decretazo». Ahora sus miras están puestas en el sábado 21 de septiembre, día para el que preparan una masiva concentración en Madrid. Han elegido esta fecha porque en septiembre con el nuevo periodo de sesiones se inicia la tramitación de la reforma laboral como proyecto de Ley. El decreto fue aceptado en el Congreso, el pasado 13 de junio, exclusivamente con los votos de los diputados populares, aunque posteriormente la Cámara dio luz verde casi por unanimidad (313 síes y una abstención) a su tramitación como proyecto de Ley. La estrategia del Gobierno para el otoño es introducir alguno de los cambios planteados por sus antiguos socios parlamentarios, CiU y CC, de manera que la reforma salga adelante con una mayoría más amplia y variada.