Rajoy pone «deberes» a los ministros para cumplir los compromisos del debate de la nación
Aznar deja sin vacaciones a medio Gobierno por los cambios de cartera
El cambio de Gobierno, en vísperas de las vacaciones, ha obligado a la mayoría de los ministros a quedarse sin el tradicional descanso estival. Tanto los n

El pasado jueves, en la comisión de subsecretarios, cada departamento entregó a Rajoy el documento requerido. El ministro de la Presidencia impartirá, previsiblemente el próximo jueves, las instrucciones oportunas para articular el programa conjunto de todo el Gobierno, integrados todos los proyectos previstos, a fin de que los ministros se vayan de vacaciones con los «deberes» marcados. El primero en abandonar el despacho será José María Aznar que volará hasta la isla de Menorca el mismo viernes, día 2, por la tarde, tras la celebración del último Consejo de Ministros de la temporada. Sus colaboradores le auguran un verano tranquilo y, si las cosas no se complican, apenas se verá alterado por las dos visitas que debe hacer a la isla vecina de Mallorca, para reunirse con el Rey. Los ministros que no han cambiado de cartera en la reciente remodelación del Gabinete, podrán disfrutar de tres semanas de descanso. Las vacaciones para ellos comenzarán también el día dos y se prolongarán hasta la última semana de agosto, momento en el que tendrán que reincorporarse a sus respectivos despachos para preparar el Consejo de Ministros que está previsto para el día 28 de ese mes. Un veterano, el vicepresidente Mariano Rajoy, tampoco dispondrá de mucho tiempo libre porque le corresponde asumir, con carácter interino, la Presidencia del Gobierno en ausencia de su titular. El ministro de Hacienda, Cristóbal Montoro, es la otra excepción porque a él le corresponde adelantar los trabajos del proyecto de las Cuentas generales del Estado. Los ministros más ocupados Ana Palacio ya ha descartado desaparecer de Madrid este verano y, a excepción de alguna escapada a su casa familiar del País Vasco, estará dedicada a ponerse al día de su departamento, que no ha podido conocer todavía a causa de la crisis de Perejil, que estalló cuando acababa de asumir el cargo. La ministra de Asuntos Exteriores tendrá que preparar las conversaciones con su homólogo marroquí, Mohamed Benaissa, fijadas para el mes de septiembre con el objetivo de reconducir las relaciones bilaterales. Le aguarda también la reunión pendiente con el ministro británico de Exteriores, Jack Straw, sobre Gibraltar, aplazada al otoño a causa del cambio de Gobierno en España. Javier Arenas estará en Andalucía con su familia pero ya tiene proyectados tres viajes a Madrid para atender asuntos del Ministerio de Administraciones Públicas y otros que le requieren en la sede central del PP. Como secretario general del partido, tendrá que seguir los preparativos de los congresos regionales que se celebrarán en otoño. Arenas ha aplazado a septiembre su gira por las distintas Comunidades porque los presidentes autonómicos no parecen dispuestos a renunciar a sus vacaciones para recibirle.