Populares y socialistas mantienen un enfrentamiento con el PNV en el primer trámite contra la coalición
El Congreso aprueba el inicio del proceso para ilegalizar a Batasuna
El proceso para la ilegalización de Batasuna ya no tiene marcha atrás. La Diputación Permanente del Congreso aprobó con los 41 votos de PP, P
El guión previsto se cumplió en todos sus extremos, y el PP y el PSOE, con la colaboración de los nacionalistas canarios, consiguieron sin dificultad que el Congreso celebre un pleno el 26 de agosto para discutir una resolución de los dos partidos en la que se requiere al Ejecutivo que presente una demanda de proscripción de Batasuna ante la Sala Especial del Tribunal Supremo. Los argumentos de los portavoces fueron un calco de los que mantuvieron en la tramitación de la ley de partidos el pasado junio, el instrumento jurídico que permitirá al Gobierno plantear la proscripción. La sesión discurría por los cauces del tedio y ni siquiera los cambios de voto de CiU, que aprobó la ley de partidos, pero se abstuvo en su aplicación, o de IU y Bloque Nacionalista Galego, que votaron contra ley, pero no se opusieron a su aplicación sino que también se abstuvieron, animaban el debate. Postura del PNV Todo cambió cuando el PNV pidió para oponerse a la convocatoria del pleno extraordinario. El diputado Joxe Joan González de Txabarri advirtió al PP y al PSOE que «la ilegalización de un partido se mueve en el límite de lo que es legítimo en democracia» y en este límite acusó a populares y socialistas de carecer de «razones jurídicas sólidas» para plantear la ilegalización. González de Txabarri acusó a los dos partidos de «jugar con cartas marcadas» con el único fin de «alterar el mapa político vasco» mediante la exclusión de Batasuna. El diputado del PNV recordó a PP y PSOE que van a tomar una decisión que «trata de condicionar la próxima contienda electoral», los comicios municipales del 25 de mayo próximo, cuando ambos partidos «son minoritarios» en el País Vasco. A lo que el diputado del PP Jaime Ignacio del Burgo acotó que esa situación se da «gracias a ETA y Batasuna». Txabarri advirtió que el castigo a la formación radical tendrá «efectos secundarios» porque acarreará «nuevos elementos de conflictividad» en el País Vasco, además de «alejar la pacificación». El parlamentario nacionalista preguntó a populares y socialistas «qué van a hacer con el 15% de la población» que vota a Batasuna, y deslizó que podían acusar a estos ciudadanos de «colaboración con el terrorismo». Cabe destacar que ni José María Aznar, ni ningún miembro del gobierno, ni Rodríguez Zapatero acuedieron a la Diputación Permanente. El socialista Juan Fernando López Aguilar replicó que las palabras del diputado del PNV sólo se podía entender a partir de un dato: «a nosotros nos matan y a ustedes, no». Acusó al Gobierno vasco de «no haber hecho nada reconocible para combatir a ETA y su entorno» en los últimos 25 años y emplazó a González de Txabarri a no actuar como «un alien, un extraterrestre» ajeno al problema de la violencia porque es el PNV.