La decisión se basa en un informe con testimonios de etarras que prueba que en 1987 ejercía control absoluto en ETA
El Supremo investiga a Ternera por el atentado contra el cuartel de Zaragoza
El Tribunal Supremo investigará al parlamentario de Batasuna José Antonio Urrutikoetxea Bengoetxea, Josu Ternera, por su presunta

Una imagen de archivo de Josu Ternera, inductor del atentado de la casa-cuartel de Zaragoza en 1987
La Sala de lo Penal designó como instructor de la causa al magistrado José Ramón Soriano, quien, a propuesta de la fiscalía, citará al parlamentario en la sede del Supremo para interrogarle en relación con estos hechos. Los magistrados de la Sala Segunda asumen la investigación del caso después de que el pasado 1 de febrero el titular del Juzgado de Instrucción número 2 de la Audiencia Nacional, Ismael Moreno, trasladase al alto tribunal su relato de los hechos, además de toda la documentación del sumario sobre este atentado. El Supremo explica que es competente para asumir esta investigación por dos razones: la condición de parlamentario -y por tanto aforado- de la que goza Urrutikoetxea, y el hecho de que éste pudo haber cometido los delitos de los que se le acusa fuera del territorio vasco. El Estatuto de Guernica El Estatuto de Autonomía de Guernica establece en su artículo 26 que en estos casos la competencia para procesar a un aforado corresponde al Tribunal Supremo. Si los hechos hubiesen sido cometidos en el País Vasco, sería el Tribunal Superior de Justicia de la comunidad el que tendría que hacerse cargo de la causa. Por esta razón, el Supremo matiza en su resolución que ésta afecta sólo a Urrutikoetxea, y no «arrastra» consigo al resto de los entonces integrantes de la cúpula de ETA procesados también por este atentado: Francisco Múgica Garmendia, Pakito y Joseba Arregi Erostarbe, Fiti. Su caso permanecerá en manos de la Audiencia Nacional y proseguirá por los cauces habituales. El informe del instituto armado recoge los testimonios del antiguo miembro de ETA Juan Manuel Soares Gamboa y de otros activistas, entre ellos, Elena Beloki, procesada por el juez Baltasar Garzón por su implicación en el caso Xaki, y Juan José Rego Vidal, condenado por el intento de asesinato del Rey en Palma de Mallorca, y que precisó que en 1987 Urrutikoetxea ejercía un control «absoluto» de la organización terrorista. El fiscal concluyó que en el momento en que fue cometido el atentado contra la casa cuartel de Zaragoza -el primero contra instalaciones habitadas por guardias y sus familias- el ahora diputado era el jefe máximo de ETA.