Inspeccionarán todos los barcos con combustible pesado y piden a sus socios de la UE que también lo hagan
España y Francia expulsarán a los petroleros peligrosos de sus aguas
Francia y España dieron ayer un paso adelante en la exigencia de mayor seguridad para sus costas y acordaron establecer un control de sus a
Las autoridades francesas y españolas aplicarán este acuerdo a partir de hoy, en que empezarán a inspeccionar a los petroleros que surquen sus aguas «en la zona de exclusividad económica» situada en las 200 millas. Aznar explicó, en la rueda de prensa que ofreció con el presidente francés tras la cumbre, que serán interceptados los barcos con más de 15 años de antigüedad que no dispongan de doble casco y que transporten fuel o alquitrán, que serán «exhaustivamente controlados». Explicó además que serán «expulsados» fuera de las 200 millas si se considera que suponen «un peligro» para la seguridad de las costas. Los inspectores exigirán toda la información que consideren pertinente sobre la carga que transporta el barco, el destino al que se dirige, datos de los operadores y las operaciones que tenga previsto realizar así como de la bandera bajo la que navega. Ni Francia ni España aprobarán medidas «adicionales» para incrementar los medios de inspección y protección de costas de que ya disponen y tampoco han previsto aprobar nuevos fondos presupuestarios para la aplicación de este acuerdo de forma urgente. Así lo explicó Aznar en la rueda de prensa cuando fue preguntado sobre la posibilidad de hacer frente a las nuevas inspecciones de forma inmediata. «Tenemos recursos suficientes», aseguró, y Chirac asintió en silencio. Por su parte, el presidente francés pidió a todos los socios comunitarios costeros que sigan el ejemplo de los dos países pioneros y, asimismo, expulsen a los petroleros peligrosos de sus 200 millas. Además, Chirac aseguró que Francia es «totalmente solidaria» con el Gobierno de España ante la catástrofe del petrolero Prestige y aseguró que apoyará «totalmente» y «sin reservas» la propuesta que Aznar llevará a la cumbre de Copenhague para que la UE adelante la aplicación de medidas de seguridad marítima. El presidente francés explicó que, hasta ahora, España y Francia no se habían planteado la posibilidad de poner en cuestión el Derecho Internacional del Mar. Sin embargo, apuntó que, tras las reiteradas catástrofes ecológicas que las costas de ambos países han padecido, «hemos decidido que ya es demasiado lo que ha pasado y tomamos la iniciativa». «Es una decisión irrevocable», afirmó.