Benaisa y Palacio negociarán el regreso de los embajadores en la reunión que tendrán en enero en Rabat
España y Marruecos restablecen el diálogo tras un año de disputas
Los ministros de Asuntos Exteriores de España y Marruecos acabaron ayer en Madrid con la incomunicación que desde hace más de un año preside l

Ana Palacio, derecha, durante la reunión con su homólogo marroquí, Mohamed Benaisa, enfrente
Con la intención de hacer borrón y cuenta nueva en las maltrechas relaciones entre España y Marruecos, Ana Palacio y Mohamed Benaisa se vieron las caras de nuevo este miércoles en una entrevista que se alargó más de lo previsto -cuatro horas-. Los ministros acordaron recuperar el diálogo para, en un futuro cercano, lograr el «restablecimiento pleno de las relaciones institucionales» con el regreso de sus respectivos embajadores. «Ha ido muy bien, pero lo importante de esta reunión era que se celebrase», explicó Palacio poco después del encuentro, que estaba previsto hace tres meses, pero que el ministro de Exteriores marroquí anuló de forma unilateral en septiembre por supuestos incidentes sobre Perejil que después se demostró que eran falsos. Esta vez no hubo excusas y la ministra salió a las 11.30 a las puertas del Palacio de Viana, sede de Exteriores, para recibir a su circunspecto homólogo, con quien almorzó poco después y mantuvo un intenso diálogo. La reunión era obligada según el acuerdo que Estados Unidos promovió en julio entre España y Marruecos a raíz de la crisis de Perejil, que establecía la visita que Palacio hizo entonces a Rabat y también un viaje de vuelta de Benaisa a Madrid que hasta este miércoles no había cumplido el reino alauí. Sin embargo, el ministro marroquí negó que esta fuera «una reunión de vuelta» de aquella tan tensa del 22 de julio, ceñida al asunto de Perejil, sino que transmitió a Palacio que pretendía que se tratara de «un punto de partida» para restablecer las relaciones desde un nuevo clima. Y así fue. Ambas delegaciones destacaron el restablecimiento de la «confianza» entre los dos países como paso previo para acabar con la crisis que aún no permite a España y Marruecos la vuelta de sus respectivos embajadores. Será en la reunión que en enero mantendrán Benaisa y Palacio en Marruecos cuando los ministros hablen de esa posibilidad. Una fecha importante, puesto que España formará ya parte del Consejo de Seguridad de la ONU que entonces deberá adoptar una nueva decisión sobre el Sáhara, uno de los asuntos que impiden unas buenas relaciones entre los dos países. Sobre el regreso de los diplomáticos, la ministra subrayó que «evidentemente volverán porque hay una voluntad de restablecer esas relaciones al nivel que le corresponden» y porque «el Tratado de Amistad, Vecindad y Cooperación no se entiende sin unas instituciones que la acompañen, y esas instituciones son los embajadores». Mientas que se resuelve esa vía, los jefes de la diplomacia decidieron impulsar una plataforma de entendimiento para relanzar el Tratado, que en los últimos meses quedó en papel mojado.