«Todavía sigue siendo hora de arrimar el hombro»
Ya por la tarde, el príncipe Felipe se desplazó a Aguiño, en la ría de Arosa, donde también se reunió con alcaldes de las localidades de esta zona y representantes de las cofradías de pescadores y del sector marisquero. Los patrones mayores aprovecharon la oportunidad para demandarle el despliegue de más medios en la entrada de la bocana de la valiosa ría. «Sigue siendo hora de arrimar el hombro y de aunar esfuerzos», reiteró el Príncipe de Asturias en Ribeira, donde expresó todo su «apoyo personal a Galicia», así como el de toda la familia real, y mostró su esperanza de que la marea negra acabe pronto. Las muestras de cariño y agradecimiento por la visita continuaron a lo largo de la toda la tarde de parte de vecinos, pescadores, mariscadores y voluntarios. Todos coincidieron en señalar la cercanía del Príncipe para con la gente de Galicia y su interés por la catástrofe. Don Felipe, pues, sí bajó a las playas y pisó chapapote para compartir las inquietudes de los habitantes de las zonas afectadas.