El PSOE se pone en alerta por el 19-J, la inflación y «los líos» del Gobierno
En territorios clave echan en falta una estrategia para frenar a Vox en el ámbito rural

Pedro Sánchez, presidente del Gobierno, ayer en un acto con empresarios. DAVID FERNÁNDEZ
No hay buenas expectativas para el PSOE en Andalucía y un halo de inquietud recorre ya buena parte de las federaciones socialistas. El temor a que el resultado que vaticinan las encuestas sea un aviso de que deben poner sus propias barbas a remojar es, en realidad, relativo. En los territorios se asume que las dificultades que atraviesan los socialistas andaluces tienen sus características propias y no son generalizables, pero también son conscientes de que los comicios del domingo van a marcar «el estado de ánimo» en el inicio de un nuevo ciclo electoral. Y lo harán, además, en un contexto desfavorable, con un Gobierno central desgastado por la inflación y, subrayan distintos cuadros del partido, por «los líos» en la coalicíón.
Las alarmas han empezado a sonar, pero, al menos de momento, se mantienen en unos niveles moderados. Las situación está lejos de alcanzar el grado de ansiedad que vivió el PSOE en vísperas de las elecciones autonómicas y municipales de 2011, cuando los barones acabaron forzando a José Luis Rodríguez Zapatero a renunciar a la reelección en la esperanza de que su marcha revitalizara unas siglas achicharradas por la gestión de la crisis financiera.
Los rumores sobre una nueva remodelación de Gobierno como la de julio del pasado año son recurrentes desde hace semanas, aunque tanto miembros del Ejecutivo como de la cúpula socialista ponen en duda que la medida pueda servir para tomar impulso en tanto en cuanto la inflación, que engulle sin piedad cada uno de los cortafuegos que ha intentado levantar Pedro Sánchez no se relaje. Desde territorios clave como Castilla La Mancha, Aragón o incluso Extremadura, sin embargo, se apunta también en otra dirección: la relación con Podemos. Hay un denominador común en la convicción de que trifulcas como la que ayer mismo protagonizaron las vicepresidentas primera, segunda y tercera a cuenta del impuesto a las elécticas que Unidas Podemos quiere incluir en el decreto de prórroga del plan anticrisis solo contribuyen a ahondar la sensación de desgaste. Ausencia de análisis En la ejecutiva que preside de manera periódica Sánchez no se ha hablado hasta ahora de qué hacer tras el 19-J. «Habrá que esperar a conocer el resultado», aducen varios de sus miembros.