El bipartidismo tapa el agujero del ‘sí es sí’
PSOE y PP dan el penúltimo paso para reformar la norma estrella de Igualdad entre duras críticas de Podemos, ERC y Bildu

Irene Montero interviene en la Fiesta de la Primavera, acto de precampaña de la formación morada en Zaragoza. JAVIER CEBOLLADA
La reforma de la ley del ‘solo sí es sí’ ya tiene vía libre para encarar su último tramite mañana en el pleno del Congreso. La Comisión de Justicia aprobó ayer el informe de la ponencia que modifica la norma estrella del Ministerio de Igualdad y que los socialistas registraron en solitario en febrero, para tratar de atajar los «efectos indeseados de la misma». Logró el apoyo del propio PSOE y del PP tras pactar «correcciones técnicas», también de Ciudadanos, PNV y Junts. En el otro bloque, Unidas Podemos, ERC y Bildu, que mantuvieron su voto en contra, entre duras críticas al socio mayoritario del Gobierno. Vox, por su parte, decidió finalmente no votar, circunstancia que, aún finalizada la reunión, no había terminado de quedar clara por la confusión que generó esta decisión y que tuvo que aclarar el propio partido en un comunicado posterior.
El Gobierno y sus socios evidenciaron una vez más su división en el asunto más polémico de toda la legislatura, después de otro ejercicio de geometría variable de manual por parte de Pedro Sánchez, que apenas unos días antes, el viernes, alcanzaba un acuerdo para aprobar la ley de vivienda precisamente junto a los partidos que este martes se posicionaron en contra. Mientras el PSOE trataba hasta última hora de minimizar el apoyo del PP a su proposición, los de Abascal directamente optaron por no alzar la mano durante las votaciones para no alinearse en la foto con los de Ione Belarra ni con los republicanos y abertzales.
El texto definitivo que llegará mañana al pleno del Congreso es casi idéntico al que registró el PSOE a principios de febrero sin la firma de Unidas Podemos. Pasará por introducir un subtipo agravado dentro del delito de agresión sexual, para poder elevar las penas si se prueba la existencia de violencia o intimidación. Una receta bastante similar a la que ya había planteado el PP a finales de 2022.
Todas las enmiendas fueron rechazadas, incluida las presentadas por Junts para dificultar el acceso de menores de edad a contenidos pornográficos en internet. Sólo salieron adelante las que pactaron socialistas y populares para la corrección «de algunas erratas», como las definió el portavoz socialista, Patxi López, y otra transaccional pactada entre pactada entre Más País, Junts, Ciudadanos y Unidas Podemos para corregir para solventar un error que se había detectado en la Ley de protección a la infancia, conocida como ‘Ley Rhodes’, sobre los plazos de prescripción de los abusos sexuales a menores.
Con el acuerdo entre populares y socialistas se corrige la destipificación que el ‘sí es sí’ realiza por error de la distribución o difusión pública a través de Internet, del teléfono o de cualquier otra tecnología de la información o de la comunicación de contenidos específicamente destinados a promover, incitar o fomentar la comisión de delitos de agresiones sexuales cuando se trate de menores de 16 años. Además, se incluye un nuevo párrafo que introduce la responsabilidad de la persona jurídica en los casos de trato degradante, acoso laboral o acoso inmobiliario.
También modifican la redacción para eliminar una palabra que no era correcta, para referirse a los menores de 16 años como tal, y no como mayores, como hacía la ley o para adaptar la exposición de motivos a estos nuevos cambios.
Durante el debate, los socios del Gobierno que propiciaron su investidura reprocharon al PSOE su acuerdo con el PP para sacar adelante esta modificación. La diputada de Esquerra Pilar Vallugera, afeó a socialistas y populares «haber pasado el rodillo» para desbloquear la propuesta. La representante de Unidas Podemos en la comisión, Martina Velarde, acusó a sus socios de liderar una «contrarreforma» que supondrá «un retroceso en derechos de las mujeres».
Malestar en ambas partes
La aritmética con la que sale adelante la reforma no solo ha causado malestar entre las filas moradas, las interpelaciones de los de Belarra también dejan un poso de indignación entre los socialistas. Visiblemente molesta, a su salida de la comisión, la secretaria de Igualdad del PSOE, Andrea Fernández, respondía a la ministra de Igualdad, Irene Montero, que el lunes afirmó que el PP había «humillado» al PSOE.
«Es un comentario de muy mal gusto, le pedimos un poco más de seriedad. Lo humillante es no hacer nada», comentó antes de dejar claro que no hay posibilidad de cerrar un acuerdo ‘in extremis’ antes de este jueves con sus socios.
La recta final de la tramitación se produce después de que el Consejo General del Poder Judicial (CGPJ) haya elevado las rebajas de condenas a delincuentes sexuales a 978 y a 104 las excarcelaciones por la aplicación de la ley.