Toque de atención del PP catalán por el acercamiento de Feijóo a Junts

Feijóo con Gamarra y cargos del PP en el Congreso. JUAN CARLOS HIDALGO
Hablar sí, negociar, de ninguna manera. El intento de acercamiento del PP con Junts, para sondear un eventual apoyo de los de Puigdemont a la investidura de Alberto Núñez Feijóo, ha disparado las alarmas en el PP catalán. El secretario general de los populares en Cataluña, Santi Rodríguez, afirmó ayer que es lógico y forma parte de la normalidad institucional que el PP se siente a hablar con todas las fuerzas políticas (salvo Bildu). Pero en cambio, en el caso de Junts ha advertido de que una cosa es hablar y otra negociar. Y ha recalcado que los populares no dialogarán con Puigdemont sino que lo harán con el grupo parlamentario en el Congreso.
«Es lógico que hablemos con los grupos para saber su posición sobre la investidura», señaló en Catalunya Ràdio. «Siendo los ganadores de las elecciones, hay que intentar la investidura. Pero no queremos negociar con Junts, solo hablar», insistió.
Las conversaciones de Feijóo con los independentistas inquietan al PP catalán, que ha atravesado su particular travesía en el desierto. La relación del PP catalán con Junts y lo que antes fue Convergència ha tenido altibajos a lo largo del tiempo y siempre ha generado debate en la formación. Artur Mas tuvo al PP como socio justo antes del ‘procés’. José María Aznar selló el pacto del Majestic en 1996. Pero desde que Mas puso rumbo al referéndum, los populares se alejaron de los convergentes. Hasta ahora, en que Junts ha pasado a ser «un partido cuya tradición y legalidad no están en duda», según afirmó Esteban González Pons.
Un nuevo pacto con los nacionalistas truncaría la incipiente recuperación de los populares en Cataluña.