Llega «escoltado» por líder de Desokupa y se va con cautelares: retirada del pasaporte y fichar cada 15 días
Aldama entrega al juez una simple nota de Koldo como prueba de las mordidas
El empresario admite que no tiene «resguardos» de las comisiones que dio en efectivo a Ábalos

Víctor de Aldama baja del coche conducido por el líder de Desokupa, Daniel Estevea su llegada al Tribunal Supremo. Mariscal
Víctor de Aldama, el denominado «nexo corruptor» del «caso Koldo’, declaró ayer por espacio de tres horas ante el juez del Tribunal Supremo Leopoldo Puente, instructor de la presunta trama de comisiones irregulares en contratos de mascarillas valorados en 54 millones de euros. El «conseguidor» de la red reiteró en líneas generales el testimonio que ya prestó en el juzgado de la Audiencia Nacional, en el marco de su acuerdo de colaboración con la Fiscalía Anticorrupción que le permitió salir de prisión por otro asunto: un presunto fraude fiscal de 182 millones en un caso de hidrocarburos. Asimismo, De Aldama detalló partes del escrito remitido de forma posterior con las presuntas «evidencias» de sus afirmaciones incriminatorias contra José Luis Ábalos, exministro de Transportes entre 2018 y 2021, y su asesor Koldo García. Sus dos objetivos centrales tras consensuar su arrepentimiento para suavizar una previsible condena.
De Aldama llegó a la sede judicial acompañado por su abogado José Antonio Choclán, cerebro del pacto con Anticorrupción, y, para sorpresa de los presentes, estuvo «escoltado» por Dani Esteve, el controvertido líder de Desokupa (empresa dedicada a desalojos extrajudiciales), quien además condujo el vehículo de alta gama que les trasladó al alto tribunal. Fue el aperitivo de una comparecencia muy esperada, en tanto en cuanto estaba en juego la continuidad de su colaboración con la justicia, que abrió con su testimonio delator del pasado 21 de noviembre. En este sentido, la defensa de Aldama entregó al juez como novedad una nota manuscrita por Koldo García, según señaló, en la que se incluyen presuntas adjudicaciones de obra pública bajo sospecha de amaño. El documento detalla una cantidad relativa a las comisiones por el proyecto, la localización del mismo (Huesca, Valladolid, Murcia y Ourense) y la empresa que, en teoría, iba a ser la adjudicataria o la responsable de realizar la obra a cambio del pago de mordidas.
«Es un documento que me facilita Koldo sobre las comisiones que se pueden dar y que están pactadas por esas empresas para su adjudicación. Hay algunas que él controlaba, y otras que controlaban ellos porque podrían tener más gente como él. Las anotaciones son una garantía de que Koldo iba a cumplir», explicó De Aldama, según la transcripción de su interrogatorio al que ha tenido acceso este periódico. Tras ello, enumeró las siguientes empresas que presuntamente hicieron pagos en especie para conseguir adjudicaciones de obra pública: Levantina, Lantania, HCH, Azvi, OPR y Áridos, y estimó que Ábalos y García se pudieron llevar entre 3,5 y 4 millones en comisiones.