La reina Letizia no pudo reprimir las lágrimas al despedirse de su hija en Cádiz
Los Reyes despiden emocionados la marcha de Leonor a bordo de Elcano
El Rey: «Representáis una Armada con un legado de siglos y también a la del siglo XXI»

El Rey abraza a la Reina en la despedida de la princesa Leonor a bordo de Elcano. Ministerio de Defensa
El ritual lleva repitiéndose años, décadas, pero nunca antes la partida del buque escuela de la Armada Juan Sebastián de Elcano desde el puerto de Cádiz —»Elcano es nuestro», llegan a decir los vecinos- había despertado tanta expectación. Ni siquiera cuando en los ochenta se embarcó el hoy Rey de España. Eran otros tiempos.
La partida de los 76 guardiamarinas de esta 97 promoción, a la que pertenece la princesa de Asturias, que permanecerán hasta el 14 de julio en fase de instrucción, seis meses (cinco en el caso de Leonor, dado que en desembarcará de Elcano en Nueva York) en los que harán escala en ocho países, ha marcado un antes y un después. Mostró a una princesa radiante, sonriente en todo momento, una más entre sus compañeros; y a unos reyes Felipe y Letizia despojados de todo protocolo, abrazados, emocionados como el resto de los padres, lanzando besos a su hija e incluso haciéndole fotos, cuando Elcano soltó amarras y se echó a la mar, al tiempo que sonaba la Salve Marinera. Una imagen que queda ya para la historia.
La reina Letizia, en tierra firme, no pudo reprimir las lágrimas al ver partir a su hija. No fue la única. «Ahí hay muchas madres llorando», dijo ella misma antes de embarcarse en el Vigía para presenciar ya desde alta mal la salida de Elcano. «Ha sido muy emotivo», reconoció el Rey. «Son muchos meses sin verla», añadió la Reina. Ambos llegaron al puerto de Cádiz a las once en punto de la mañana.
La princesa Leonor se dio un baño de cariño, con constantes gritos de «¡guapa!». También los Reyes recibieron todo tipo de vítores y aplausos, no así la ministra de Defensa, Margarita Robles, abucheada. Leonor sigue así los pasos de su padre, Felipe VI, y de su abuelo. Entonces, ninguna mujer formaba parte de los guardiamarinas. Con la heredera van otras ocho mujeres. «La Reina y yo queremos desearos buena mar, buenos vientos, pero sobre todo que aprovechéis esta etapa de vuestra formación como marinos, como militares y también en vuestra proyección en el mundo como españoles», les trasladó don Felipe a los 76 guardiamarinas antes de zarpar rumbo a Carnarias. «Representáis una Armada con un legado de siglos que debéis honrar y respetar y también representáis a una Armada del siglo XXI, la Armada española, que volverá a recorrer con Elcano mares y océanos. Recordad siempre que lleváis el prestigio y la imagen de España sobre vuestros hombros. Y también que sois guardiamarinas de la Armada española», añadió el Rey antes de desearles con la Reina «que lo disfrutéis y que dejéis el pabellón bien alto en los mares y por los puertos a los que arribéis».