Revilla la califica de «injusta» y «mezquina» porque «como rey no podemos hacer nada contra él
La demanda de Juan Carlos I reabre el debate sobre la inviolabilidad del Rey
La defensa del rey cree que Revilla utilizó expresiones que suponen una «grave calumnia»

Miguel Angel Revilla comparece ante los medios.
Juan Carlos anunciaba este martes por sorpresa que emprendía acciones legales contra el expresidente de Cantabria Miguel Ángel Revilla por realizar declaraciones «injuriosas, difamantes y oprobiosas que lesionan su derecho al honor» en distintos programas de televisión durante los últimos años. Un golpe en la mesa del que se desvincula por completo la Casa del Rey, que asegura que el que fuera jefe del Estado durante casi cuatro décadas ni siquiera les ha «consultado", pero que abre un flanco inesperado para Zarzuela al reabrir el debate sobre la inviolabilidad del Rey, que piden limitar algunos de los socios de investidura de Pedro Sánchez.
La Casa Real ya había dado por amortizada la crisis provocada en la institución por el escándalo que supusieron las investigaciones judiciales por las cuentas del rey emérito en el extranjero, archivadas en 2023. Aquello provocó en marzo de 2020 la ruptura de relaciones entre padre e hijo y empujó a don Juan Carlos a fijar ese mismo agosto su residencia en Abu Dabi. «La única razón que se me ocurre es que probablemente este señor quiera acallar otras voces", afirmó Revilla en una rueda de prensa en Santander, donde expresó su «rabia» y «cabreo» por la demanda en la que el monarca retirado le reclama 50.000 euros que, en caso de ganar, destinará a Cáritas.
Según la defensa de Juan Carlos I, el político cántabro utilizó expresiones que suponen una «grave calumnia» y una «lesión directa al artículo 18.1 de la Constitución, que garantiza el derecho al honor de todos los ciudadanos». «Yo estoy contra los corruptos. Yo no he robado en mi vida, ni en pensamiento, y no he sido defraudador porque pago hasta el último céntimo. Y yo quiero que quien me ha representado y me representa dé ejemplo pero al máximo nivel. Por eso estoy contra él", son algunas delas afirmaciones que han provocado la indignación del anterior jefe del Estado.
La única forma de evitar llegar a los tribunales, según avanzó la letrada, es que el propio Revilla rectifique públicamente sus declaraciones. Pero no parece dispuesto. Al contrario, el expresidente autonómico intensificó sus críticas y elevó el listón al poner en solfa la inviolabilidad del monarca. «Es injusto y mezquino ir a por un ciudadano sabiendo que al rey no le podemos hacer nada", dijo y recalcó que sin la prerrogativa constitucional que protege al monarca de responsabilidades civiles y penales don Juan Carlos «probablemente ahora estaría como la señora Le Pen —inhabilitada— o el señor Sarkozy —que lleva un brazalete electrónico—". En su carga, Revilla aseguró que «tenía una veneración» por Juan Carlos I desde el 23-F y que, tras declararse éste «apátrida fiscal del país del que ha sido Jefe de Estado» se le «cayó un mito».