La Guardia Civil investiga como un «robo» de cable al uso el incidente ferroviario que dejó tirados a miles de viajeros
Los agentes siguen la pista de «grupos itinerantes» que actúan en Castilla-La Mancha. Un juzgado de Toledo espera el atestado policial con la ayuda de Adif

El ministro de Transportes, Óscar Puente, en el lugar del corte de cables.
Un juzgado de instrucción de Orgaz (Toledo) será el encargado de investigar el robo del cableado de cobre ocurrido en cinco puntos de la provincia sobre las 17:45 horas de la tarde del domingo. Una sustracción de material conductor que afectó a la red ferroviaria de alta velocidad y ocasionó un importante perjuicio a los 10.700 viajeros de los 16 trenes que sufrieron directamente las consecuencias de este grave incidente de seguridad.
La investigación ya está en manos de la unidad judicial de la Guardia Civil, competente por tratarse de hechos ocurridos bajo su demarcación territorial, que está elaborando el atestado pertinente con la colaboración de Adif, gestor público de infraestructuras ferroviarias, para su remisión al juzgado. Según las fuentes consultadas, la hipótesis inicial es que se trata de un «robo» al uso a manos presumiblemente de alguno de los grupos organizados que se mueven por la provincia de Toledo y otros territorios limítrofes como una suerte de «comandos itinerantes».
Esta línea de investigación, abonada desde el propio cuerpo policial, se centra en los múltiples precedentes de hechos similares ocurridos en las comarcas de Montes de Toledo o La Mancha. Unos episodios recogidos en el historial del plan especial de prevención del robo de cobre, que está en marcha desde hace una década con una instrucción específica del Ministerio del Interior para combatir esta actividad delincuencial en constante aumento y transformación. Sin ir más lejos, solo en 2024 las Fuerzas y Cuerpos de Seguridad del Estado registraron 4.433 sustracciones de cobre y materiales conductores, un 87% más que antes de la pandemia. Unos datos que sitúan a Castilla-La Mancha a la cabeza de las regiones con más casos (799), seguida de Andalucía (745) y la Comunidad de Madrid (678). La primera autonomía es el paradigma para los grupos especializados por su orografía, los kilómetros de línea ferroviaria que vertebran el eje centro-sur peninsular, las explotaciones agrícolas diseminadas, los polígonos industriales o las plantas fotovoltaicas.
Ayuda también para perpetrar estas fechorías la buena interconexión de las carreteras para que las caravanas del cobre (compuestas por furgonetas o camionetas antiguas) puedan actuar con mayor rapidez y el hecho, no menor, de la proximidad de la región de Madrid, donde se encontrarían los puntos de venta en centros de reciclaje o empresas de chatarrería colaboradoras con este negocio ilícito.
Precisamente, la Guardia Civil ya estudia el censo de industrias, depósitos, redes de distribución, de servicios y otras instalaciones donde se fabrique, procese, utilice o almacene el cobre que es susceptible de ser sustraído para hallar alguna pista que esclarezca lo que ha sucedido en la línea del AVE.