«La imagen confirma nuestra determinación de seguir trabajando», dice Alegría
El Gobierno admite «desgarro» pero confía en su mayoría en el Congreso
Los socialistas insisten en negar que hubiera financiación irregular del partido en la trama

La ministra de Educación y portavoz del Gobierno, Pilar Alegría.
El Gobierno asume que su situación es muy complicada y que ver al que fuera, hasta hace poco más de tres semanas, secretario de Organización del PSOE, Santos Cerdán, entrando el lunes en la prisión de Soto del Real tras declarar ante el juez que lo investiga por presunta pertenencia a organización criminal, cohecho y tráfico de influencias no suaviza precisamente las cosas. La portavoz del Consejo de Ministros, Pilar Alegría, admitió este martes que la imagen resulta «desgarradora y decepcionante». Pero también advirtió de que no modificará ni un ápice la intención de seguir gobernando hasta 2027. Al revés. «Confirma nuestra determinación en seguir trabajando para combatir la corrupción, como estos años», dijo incluso. En la Moncloa alegan que «tirar la toalla» no es la solución a la mayor crisis de credibilidad que ha tenido que afrontar Pedro Sánchez desde que se puso al frente del Ejecutivo hace ahora siete años con una moción de censura contra la corrupción del PP y argumentan que no es justo comparar la ‘Gürtel’ con la trama de mordidas a cambio de contrataciones de obra pública que, según los indicios mencionados por el magistrado instructor, lideraba Cerdán en concertación con su antecesor orgánico, José Luis Ábalos, y el asesor de este. Ni por su dimensión ni por la forma de responder de cada partido. «Somos conscientes de que la corrupción cero no existe y cuando existe se ataja y se toman medidas», arguyó Alegría. La clave, en todo caso, es la posición de los socios parlamentarios. El Gobierno da por sentado que la ronda de contactos abierta este martes por el PP no irá a ningún sitio y que, pese a lo grave de la situación y declaraciones como las de la vicepresidenta segunda, Yolanda Díaz, sigue contando con el soporte del bloque de investidura. «Si no tuviéramos la mayoría parlamentaria — esgrimen-, empezaríamos a perder votaciones de forma estrepitosa o nos presentarían una moción de censura». De momento, dicen, ni una cosa ni la otra han pasado. Alegría incluso presumió de que de 1.200 votaciones celebradas en el Congreso esta legislatura, el Ejecutivo ha ganado 1.054 votaciones. Eso sí, obvió que aún no ha sido capaz de aprobar un solo proyecto de Presupuestos Generales del Estado y retó a Alberto Núñez Feijóo a presentar un programa y su candidatura alternativa en la Cámara baja. «No lo hace porque en esas dos cosas el PP hace agua», ironizó. Hasta ahora, es cierto que ningún aliado de Sánchez le ha exigido siquiera que se someta a una cuestión de confianza.