Quemada viva una menor tutelada en Canarias
El presunto agresor roció con material inflamable a la víctima de 17 años, que se encuentra en estado crítico

Una joven fue víctima de una brutal agresión presuntamente a manos de su pareja en Las Palmas de Gran Canaria, tras lanzarle combustible y prenderle fuego. Los hechos ocurrieron a las 4.00 horas de este miércoles. Según los primeros datos de fuentes oficiales, el presunto agresor de 20 años y de origen marroquí, responde al nombre de Abarrafia Hader. La víctima, por su parte, tiene 17 años y reside en un centro de menores, aunque se ausentaba habitualmente para estar con el presunto agresor. Según ha podido saber este periódico, ambos vivían de okupas en un inmueble del barrio La Isleta.
En estado crítico al presentar quemaduras de gravedad en el 95% de su cuerpo, la víctima fue atendida de urgencia por los servicios sanitarios, llevada al Hospital Universitario de Gran Canaria Doctor Negrín y, una vez estable dentro de la gravedad, trasladada a la Unidad de Grandes Quemados del Hospital Virgen del Rocío de Sevilla. Mientras que el supuesto agresor fue ingresado también en el hospital, custodiado por la policía, al verse afectado por inhalación de humo.
La Policía Nacional y la Policía Local se personaron en el lugar y el caso se investiga como una agresión de violencia de género.
Ante la situación de la adolescente tutelada por el gobierno de Canarias, que se había fugado del centro donde residía, la directora general de Protección de la Infancia de la comunidad autónoma, Sandra Rodríguez, confirmó que el hogar de menores donde residía había denunciado hace días su desaparición y "ayer mismo" se había vuelto a hacer una petición de búsqueda.
Hasta la tarde del miércoles, en el Gobierno de Canarias no tenían constancia formal de que el joven detenido por la agresión fuera pareja de la menor, pero han recabado información que sugiere que así era, aunque aún se maneja con prudencia. De hecho, el Instituto Canario de Igualdad, pendiente de estos casos, tampoco ha podido corroborarlo hasta el cierre de esta edición. En cualquier caso, Rodríguez recordó que en la legislación canaria, fueran o no pareja, estos hechos se consideran una agresión de violencia machista, con el agravante de que la víctima es especialmente vulnerable.
A comienzos de junio, una embarcación de Salvamento Marítimo condujo hasta Arrecife a los ocupantes de una patera que fue localizada en el mar. Entre ellos se encontraba Abarrafia Hader, nacido en Marruecos el 12 de abril de 2005. En la embarcación venían también subsaharianos y otros magrebíes. Una vez en tierra se procedió a la identificación de los migrantes irregulares y se comprobó entonces que Hader no portaba visado ni cualquier otra documentación que autorizara su ingreso en suelo español.
De acuerdo con la legislación vigente, se acordó su "devolución a su país de origen o procedencia", según ha constatado este periódico. Contra esa resolución cabía recurso de alzada ante la Delegación del Gobierno en el plazo de un mes.
Hader fue trasladado, como suele suceder con adultos migrantes llegados en la misma situación, al centro habilitado en las instalaciones militares del Canarias 50, en La Isleta. De ahí entraba y salía con regularidad. El citado centro se localiza a escasa distancia del lugar donde se produjo la agresión, un inmueble en la calle La Angostura. Allí acudieron policías y bomberos alertados por el incendio.
Al llegar, los agentes de la Policía Nacional se encontraron a la menor de edad en la calle Roque Nublo, a poca distancia del lugar del fuego, y también al presunto agresor. Ambos fueron atendidos por personal sanitario y se procedió a la detención de Abarrafia Hader. Ahora ella, cuyo nombre no ha trascendido, se debate entre la vida y la muerte.