El desastre natural se extiende por toda España
La ola de fuegos apunta ya como el año con más bosque quemado del siglo
Países Bajos y Eslovaquia enviarán tres helicópteros, Alemania cincuenta forestales y el Ejército y la Armada españolas sumarán 500 hombres a los 1.400 de la UME. La línea de AVE entre Madrid y Galicia quedó suspendida el domingo por quinto día consecutivo.
Vista de una zona afectada por el incendio de A Rúa. EFE
La ola de incendios que desde hace ocho días arrasa el oeste de España apunta que va a convertir este verano en uno de los que más superficie forestal va a calcinar en nuestro país en lo que va de siglo. Aún no hay un cómputo oficial, que tardará días en conocerse, pero solo con los datos que van facilitando a cuenta gotas las autonomías y con las primeras estimaciones sobre terreno abrasado proporcionadas por los satélites europeos de Copernicus, las cifras se van acercando a las 2022, el año que no solo se quemó más bosque y monte bajo en lo que va de siglo en España sino en el que los incendios causaron el mayor destrozo en 28 años, desde 1994. Ese verano, el que calcinó la sierra zamorana de la Culebra, se quemaron unas 200.000 hectáreas, casi 260.000 en todo el ejercicio.
Solo en la última semana, el fuego ha devorado en Galicia 52.000 hectáreas y en Extremadura más de 27.000. Castilla y León no ha proporcionado cifras globales, pero solo dos de sus decenas de grandes incendios (el de Molezuelas, Zamora, y el de Cipérez, Salamanca) suman más de 40.000 hectáreas, eso sin contar con las decenas de miles de hectáreas que se han quemado este mes en otras partes del país, como Andalucía, Asturias o Comunidad Valenciana, fuera de los tres focos principales.
La última estimación europea, con datos del miércoles pasado, indicaba que solo en lo que va de agosto en España se podían haber quemado sobre 115.000 hectáreas (159.000 desde el 1 de enero), lo que quiere decir en las dos primeras semanas del octavo mes se había superado con creces la media de la década para todo el año, que es de algo más de 90.000 hectáreas. Pero en cuando Copernicus actualice los datos, posiblemente mañana, el volcado de los daños de los tres trágicos días del puente de la Asunción dispararán con seguridad la cifra, que, además, por desgracia seguirá en incremento en lo que queda de agosto, pues como admitió hoy el presidente del Gobierno a la vista de las previsiones climatológicas a corto plazo: «Aún quedan días complejos».
El octavo día de la avalancha de incendios que se ha cobrado la vida de tres personas y ha obligado a desalojar en conjunto a más de 27.000 ciudadanos mantiene activos una veintena de grandes fuegos, fundamentalmente en Galicia, Castilla y León y Extremadura. Las llamas forzaron a abandonar sus casas a más de 4.000 vecinos de unos 40 pueblos de seis provincias y el humo mantiene confinados en sus domicilios a los 4.000 habitantes de Hervás (Cáceres), algunos de los que ya han tenido que empezar a evacuar, y a los de 30 localidades de Orense.
La cercanía del fuego ha forzado a cortar 16 carreteras, entre ellas dos tramos de vías nacionales, y mantuvo sin servicio por quinto día consecutivo la línea de alta velocidad entre Madrid y Galicia, por lo que Renfe volvió a fletar cuatro trenes especiales entre la capital y Zamora para paliar el corte principal. El Gobierno anunció que en breve la UE seguirá contribuyendo a reforzar al lucha contra el fuego en España con tres helicópteros de Países Bajos y Eslovaquia y con medio centenar de forestales de Alemania, y que el Ejército y la Armada van a sumar 500 militares a los 1.400 que la UME ya tiene en primera línea.
Los fuegos seguían ayer desbocados en todo el noroeste y en Extremadura. En Orense ya se han quemado esta semana 50.000 hectáreas y siguen vivos una docena de incendios. León arde literalmente por los cuatro costados y junto a Zamora, Salamanca y Palencia suma once grandes fuegos y unos 3.500 evacuados. En Cáceres, las llamas iniciadas hace seis días en Jarilla están descontroladas (con el frente norte desbocado y 11.000 hectáreas abrasadas) y amenazan la población de Hervás, cuyos aledaños se han empezado a desalojar.
La Xunta de Galicia pidió a los ciudadanos, especialmente a orensanos y lucenses, que procuren no salir de casa y utilicen mascarillas FFP2 ante el alto riesgo de inhalación del humo y cenizas, ya que las proporciones de micropartículas en suspensión en el aire por los incendios es muy elevada en muchos puntos y peligrosa para la salud.
La Junta de Castilla y León también pidió a los peregrinos que abandonen el Camino de Santiago por el Bierzo.