Feijóo estrechará el cerco sobre Sánchez con una reforma del suplicatorio por si es investigado
El líder del PP alerta de que el presidente no podrá "esquivar" a la justicia y carga contra él y Zapatero por "conchabar" con Maduro

Feijóo ayer, en la convención del PP.
Alberto Núñez Feijóo clausuró ayer la 28º Interparlamentaria que el PP celebró en La Coruña para rearmarse de cara a un «asedio largo, difícil y duro» contra Pedro Sánchez en un año marcado por las citas electorales en Aragón, Castilla y León y Andalucía y por las investigaciones judiciales abiertas. Para los primeros meses de 2026 está previsto el juicio contra el exministro socialista José Luis Ábalos, quien fuera su asesor Koldo García y el empresario Víctor de Aldama en la parte de la causa centrada en los contratos de mascarillas de la pandemia adjudicados a dedo por el Ministerio de Transportes. También se sentarán en el banquillo por prevaricación y tráfico de influencias el hermano del presidente del Gobierno, David Sánchez Pérez-Castejón y el expresidente de la Diputación de Badajoz Miguel Ángel Gallardo. Estas causas, junto a las de su mujer o la de la ‘fontanera’ del PSOE, Leire Díez, cercan al jefe del Ejecutivo y podrían llegar a salpicarle.
Ante una eventual investigación, el líder de los populares anunció su intención de reformar la ley para blindar la capacidad de la justicia de investigar los posibles delitos de cualquier español «por muy presidente del Gobierno que sea». Con esta reforma, el Congreso mantendrá la capacidad de negar un suplicatorio, el requisito judicial para que un diputado o senador en su condición de aforado pueda ser imputado por el Tribunal Supremo, para que ningún político puede tener derecho puede asegurarse la impunidad». Actualmente, el artículo 754 de la Ley de Enjuiciamiento Criminal establece que «si el Senado o el Congreso negasen la autorización pedida, se sobreseerá respecto al senador o diputado a Cortes, pero continuará la causa contra los demás procesados».
Los populares no descartan que Sánchez, «abonado a la teoría de ‘lawfare’», pueda llegar a usar la figura del suplicatorio para «esquivar la justicia» convenciendo a sus socios parlamentarios de que votarán en contra de un suplicatorio en una causa contra él. Por eso preparan el terreno para que, con esta modificación legal ante la negativa del Congreso, la causa no quede sobreseída de manera definitiva, por lo que, cuando ese aforado deje el acta, «la causa le estará esperando». «La historia no amnistiará al sanchismo y mi Gobierno tampoco», avisó Feijóo ante las cerca de 4.000 personas que abarrotaron el auditorio de Palexco.
Además de reformar el suplicatorio, el PP se comprometió también este sábado a que, si su líder llega a La Moncloa, impulsará un sistema de financiación autonómica alternativo al propuesto este viernes por la ministra de Hacienda, María Jesús Montero, que beneficia a Cataluña por encima del resto de las comunidades. Feijóo se mostró muy crítico con un modelo que es «complejo» y que el Ejecutivo «ha simplificado al máximo». «Más impuestos para todos los españoles, más recursos para el separatismo y más tiempo para Sánchez», resumió el político gallego, que el próximo domingo reunirá a sus barones en una cumbre en Zaragoza para hacer frente común a la financiación del Gobierno actual.
El nuevo sistema deberá aunar las demandas de todos sus presidentes autonómicos, con realidades muy distintas en sus territorios, como reconoció el presidente de la Xunta, Alfonso Rueda, pero en el que todos —avanzaban desde el equipo económico del PP— tendrán que ceder para que «el reparto sea justo». «Claro que vamos a discutir y discutiremos entre comunidades, porque cada una tenemos nuestras necesidades y prioridades. Pero el interés común de la unidad, de la solidaridad y de la igualdad de todos los territorios —recalcó— está por encima de los egoísmos y de los chantajes».
En su intervención, el líder del PP tuvo también palabras de recuerdo para los españoles que viven en Venezuela y para los ocho millones de venezolanos que han tenido que exiliarse de su país. Aseguró que no hay lavado de cara que «blanquee» toda la «suciedad» de aquellos que «callaron, conchabearon y se lucraron» del régimen de Nicolás Maduro en Venezuela y añadió que la historia «no perdonará» y «juzgará» a Sánchez y al expresidente del Gobierno, José Luis Rodríguez Zapatero, por su papel «ambiguo con las dictaduras, selectivo con los derechos humanos».
Feijóo se refirió también al envío de tropas a Ucrania propuesto por el jefe del Ejecutivo, que necesita de la autorización del Congreso. Aunque el PP ya avanzó su intención de acudir a la ronda de contactos que Sánchez quiere iniciar esta semana, su líder dejó claro este domingo que los votos de sus diputados no están garantizados "sin datos, sin condiciones y sin explicaciones". "Si la seguridad nacional y europea requiere del Partido Popular, que lo explique, pero que lo expliquen todo, que lo expliquen al detalle, euro a euro", avisó. De lo contrario, Feijóo sugirió a su rival buscar el respaldo de sus aliados para hacer visible, una vez más, su soledad parlamentaria.