Diario de León

Trump vuelve a regañar a España por el 5% en Defensa: «Quiere viajar gratis"

El presidente de EE UU interpela directamente al Gobierno de Sánchez en el Foro de Davos

Trump ayer, en la cumbre de Davos.

Trump ayer, en la cumbre de Davos.GIAN EHRENZELLER

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R. Sánchez / M. Pérez
Berlín / Madrid

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Donald Trump ha conseguido que el Foro Económico de Davos olvide otros debates pendientes de la agenda internacional para que toda la atención se centre en su figura. El presidente de Estados Unidos se ha jactado este jueves de que el mundo se ha calmado gracias a él y su reconstrucción del poder militar de su país. El miércoles por la noche cerró un preacuerdo con el secretario general de la OTAN, Mark Rutte, sobre la crisis groenlandesa con ciertas expectativas de éxito, aunque el Gobierno danés ha dicho ya que la Alianza carece de representación para negociar en su nombre.

Y apenas 24 horas después ha presentado con toda la pompa y circunstancia su Consejo de Paz para Gaza, en un escenario donde le arropaban una veintena de gobernantes y referentes mundiales, "todos amigos míos" y todos dispuestos a desembolsar una gran cantidad de dinero para lograr un sillón en esa junta: desde el argentino Javier Milei al húngaro Viktor Orbán o el israelí Benjamin Netanyahu, a pesar de que el espíritu inicial de este órgano era su independencia en el conflicto gazatí.

El único que, por ahora, no cumple económicamente con sus compromisos internacionales de seguridad parece ser España, según acusa el líder republicano. Trump ha advertido esta misma mañana que deberá hablar con el Gobierno de Pedro Sánchez para que eleve su presupuesto militar al tratarse del único país de la OTAN que no ha prometido un gasto mayor en Defensa. "No sé qué está pasando con España. ¿Por qué no harían eso? Todos los países excepto España aumentaron al 5%" su compromiso con la inversión en la Alianza, " No sé por qué, pero puedo hablar con España. Tendré que hablar con ellos", ha dicho en medio del escaparate internacional de Davos.

El presidente estadounidense ha aprovechado la presentación del consejo de Gaza para repasar lo que él considera sus logros en materia de defensa y de resolución de conflictos durante su primer año de mandato. Unos hitos que confiaba en reforzar este mismo jueves. Trump se reunía con su homólogo ucraniano, Volodímir Zelenski, en el propio complejo suizo mientras su enviado Steve Witkoff tenía su propia entrevista con el presidente ruso, Vladímir Putin, a última hora de la tarde. Nadie descarta que el inquilino de la Casa Blanca, experto en espectáculos y golpes de efecto, cierre su presencia en Davos con algún tipo de anuncio sobre una inminente negociación directa entre Kiev y Moscú.

Y en medio del fregado militar, España. Trump ha recordado como un éxito propio la cumbre de La Haya donde los aliados firmaron el incremento de la aportación a la OTAN hasta un 5% del Producto Interior Bruto (PIB). 

Este aumento tiene sus precisiones: no se hará en un solo año y cada Gobierno tiene la oportunidad de consignar como parte de esa cuota las obras de infraestructura híbridas; es decir, proyectadas para reforzar carreteras, mejorar redes de comunicación -como las ferroviarias- e impulsar la tecnología de modo que se facilite el desplazamiento y la coordinación de los distintos ejércitos aliados en caso de movilización bélica, pero que además redunden en beneficio de cada país como obra civil. España firmó ese compromiso en La Haya. Antes y después, ha aportado distintos matices. Pero Trump no lo ve así. Para él, solo existe una única versión y un solo modo de incrementar la inversión y en Davos ha repetido una vez más que el Gobierno español no cumple. En la asamblea de La Haya, "conseguí compromisos de prácticamente todos los aliados de la OTAN para aumentar su gasto en defensa hasta el 5% del PIB. Todos menos España", ha recalcado el presidente estadounidense, quien no ha tardado en mostrar su desprecio por este motivo. 

"Quiere viajar gratis", ha apostillado sobre el socio español. "Quiere aprovecharse".

Ningún flanco desatendido Sus manifestaciones se producen en un momento especialmente idílico para el líder republicano, aunque la crítica a España revela que nunca descansa; que es como su proyecto groenlandés: no dejar nunca un flanco desatendido. Pero incluso así, han sido unos minutos de plena felicidad firmando con cada uno de sus socios en el Consejo de Paz el decreto correspondiente a la vista del quién es quién mundial: gobernantes, empresarios y líderes en la geoestrategia política y financiera internacional.

"¡Todo el mundo quiere formar parte del Consejo de Paz!", ha celebrado durante este acto de fundación de su 'Board of Peace' (Consejo de Paz), una organización internacional presidida por su persona y en la que cobra mil millones de dólares por asiento permanente. Lo cierto es que significativos y tradicionales socios de Estados Unidos han declinado la invitación a formar parte y, además de EE UU, ningún otro miembro permanente del Consejo de Seguridad de la ONU se ha sumado al proyecto. El líder republicano giró invitaciones a unos 65 países para participar en el órgano. Entre ellos figura España, que "todavía no ha tomado ninguna decisión". El vecho francés ha anunciado esta semana que rechaza el ofrecimiento y Trump ya ha amenazado con subir un 20% los aranceles a París por su vino y champán.

Las cinco naciones con mayor influencia sobre el Derecho Internacional y la diplomacia desde el final de la Segunda Guerra Mundial, aparte de EE UU, quedan al margen del Consejo de Paz. Rusia anunció a última hora del miércoles que estaba estudiando la propuesta, después de que Trump anunciara que se uniría. Reino Unido ha confirmado que no se suma "por el momento". China aún no ha dicho nada. Alrededor de 35 países -53 según Trump- sí se han comprometido a participar, incluyendo Arabia Saudí, Emiratos Árabes Unidos, Egipto, Turquía y Bielorrusia. Washington se reserva el derecho exclusivo de veto en sus decisiones.

Para la ceremonia de fundación, la Casa Blanca se ha hecho con una antigua iglesia en Davos, reformada y rebautizada como 'USA House', y ha escenificado la firma de los jefes de Gobierno de los países que han aceptado sumarse, sentados todos ellos en el escenario hasta ir pasando, de dos en dos, a estampar su firma sobre el tratado fundacional. "Bueno, este es un día muy emocionante, que lleva mucho tiempo gestándose, y muchos países acaban de recibir su aviso, y todos quieren formar parte de él, y trabajaremos con muchos otros, incluida la ONU", ha tranquilizado Trump a quienes temían que su Consejo de Paz fuese una organización sustitutoria de Naciones Unidas. Que todavía muchos lo temen.

Originalmente, esta junta multinacional estaba destinada a ayudar a poner fin a la guerra en Gaza, pero durante el proceso de gestación ha ido creciendo en objetivos y ahora se presenta con un papel mucho más amplio, expresamente "más amplio que Europa" según Trump. El portavoz de Naciones Unidas, Rolando Gómez, ha confirmado que el rol de la ONU es interactuar con el Consejo de Paz sólo en el contexto de Gaza. Pero el discurso de inauguración del líder estadounidense no deja lugar a dudas: se ocupará de asuntos a lo largo y ancho del globo. Se ha referido, por ejemplo, a Venezuela. Ha asegurado que la gente allí "está feliz" después de la intervención estadounidense y ha destacado la colaboración del chavismo. "Tenemos buenas relaciones con los líderes de Venezuela que están abriendo el país con el petróleo y lo están haciendo bien. Nuestra fuerza militar hizo un maravilloso trabajo", ha elogiado.

 "Lo que estamos haciendo es muy importante. Esto es algo para lo que realmente quería yo estar aquí y hacerlo, y no se me ocurre mejor lugar", se ha felicitado Trump por su iniciativa. Ha reiterado su afirmación sobre haber resuelto personalmente ocho guerras desde que regresó al cargo y se ha referido a los ataques estadounidenses contra sitios nucleares iraníes el pasado junio, afirmando que habían "aniquilado" la capacidad nuclear de Irán. Añadió que Teherán "quiere hablar, y hablará". También ha mencionado las operaciones estadounidenses contra el ISIL en Siria: "Están ocurriendo muchas cosas buenas" y las amenazas "realmente se están calmando". "Hace solo un año, el mundo estaba realmente en llamas. Mucha gente no lo sabía", ha comparado en un desplante indirecto a la presidencia anterior del demócrata Joe Biden.

El secretario de Estado norteamericano, Marco Rubio, ha añadido que "estamos aquí hoy por la visión del presidente Trump". "Hace unos meses, la gente pensaba que era imposible de resolver. todos estos rehenes retenidos. Nadie pensaba que eso llegaría a una resolución", ha dicho sobre el conflicto en Gaza sin citar a los más de 70.000 palestinos asesinados en los bombardeos. Rubio se ha mostrado orgulloso de que allí donde las instituciones existentes -en referencia obvia a la OTAN- no habían sido capaces de actuar, Trump ha tenido "la visión y el valor para soñar lo imposible".

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