Mouliaá a Errejón: «¡Ahora sí que sí voy hasta el final!"
La actriz se ratifica en el juzgado en que seguirá acusando

La actriz Elisa Mouliáa ayer, a la puerta del Juzgado.
Entre lágrimas, bajo la lluvia, a veces con la voz entrecortada y ante una multitud de medios, Elisa Mouliaá se ratificó este martes a la entrada de los juzgados de Plaza de Castilla en que seguirá acusando a Íñigo Errejón de agresión sexual. «¡Ahora sí que sí que sí voy a ir hasta el final!", garantizó. «¡Es injusto!». «¡Ninguna víctima se merece lo que estoy pasando!", clamó la actriz, al tiempo que confirmaba que ha pedido seguir como parte en el procedimiento contra el exdiputado, como ya había avanzado el pasado lunes en redes después de que la Fiscalía, a su vez, comunicara que iba a pedir la absolución del expolítico. Mouliaá había anunciado la pasada semana que renunciaba a la acusación por el desgaste que estaba sufriendo.
"Lo que está pasando conmigo es vergonzoso. Es horrible", abundó la presentadora, quien aseguró que, visto el supuesto acoso al que se ha visto sometida, es "normal" que otras víctimas de delitos sexuales "no se atrevan a denunciar". "¡Me he quedado sola! ¡Me dan ganas de tirar la toalla e irme del país!", dijo en referencia a la decisión del Ministerio Público de no acusar ya al fundador de Podemos.
"Mi testimonio es veraz. No me he inventado ni una sola coma. Ahora sí que sí voy a ir hasta el final", insistió Mouliaá, quien se mostró especialmente crítica con la decisión del Ministerio Público. "Me parece muy ruin, porque él no ha presentado una sola prueba de que sí que hubo consentimiento y yo me he tirado diez meses presentando pruebas cotejadas de mensajes de ese mismo día contando que me acosó, que me invadió y que me humilló", apostilló, antes de insistir en que la supuesta agresión que sufrió a manos del exportavoz de Sumar "no puede quedar impune".
Mouliaá no coincidió en los juzgados de Plaza de Castilla con Errejón porque el juez Adolfo Carretero, poco antes, había paralizado el procedimiento contra el expolítico para que se aclare la situación de la causa tras los vaivenes procesales provocados por la denunciante. La propia Mouliaá aumentó todavía más la confusión este martes al acusar a la Fiscalía de pedir la absolución después de que ella pidiera retirarse en primer lugar, cuando en realidad el escrito del fiscal Mateo Coarasa data del 22 de enero, mientras que Mouliaá planteó retirarse el 4 de febrero, aunque no completó los trámites de renuncia como acusación particular ante el juzgado.
Ante esta situación tan embrollada, el instructor decidió suspender este martes, por "seguridad jurídica", la citación del exdiputado, a quien le iba a notificar la apertura de juicio oral en su contra por el presunto delito de agresión sexual contra la presentadora, que supuestamente habría cometido una noche de octubre de 2021 durante una fiesta en un domicilio privado de Madrid. El titular del Juzgado de Instrucción número 47 de Madrid decidió dejar en suspenso el acto por el que sentaba formalmente en el banquillo a Errejón. Esto sucedió después de que la defensa del exparlamentario anunciara que su representado no acudiría por "motivos de economía procesal y seguridad jurídica", especialmente al no tener constancia de la situación real de Mouliaá con respecto a este procedimiento.
El galimatías en esta causa ha alcanzado importantes cotas. La Audiencia Provincial de Madrid se reunió este lunes para estudiar el recurso presentado por la defensa de Errejón contra su procesamiento por estos hechos. La propia Audiencia se dirigió al magistrado para pedirle que aclarase si había recibido el escrito por el que la actriz comunicó que renunciaba a la acusación, instándole a aclarar si había tomado alguna decisión al respecto. Antes de esa comunicación, el magistrado había señalado que sí había recibido el escrito de Mouliaá retirando su acusación, pero precisó que este carecía de la firma de abogado y procurador, requisito que es preceptivo.
El instructor requirió a la actriz que subsanara ese defecto para dar trámite a su petición de archivo. Avisó de que, de no hacerlo, el procedimiento continuaría sus trámites habituales, dado que ya se había dictado el auto de apertura de juicio oral y existían escritos de acusación previos, incluyendo el de la acusación popular. Fue el pasado mes de noviembre cuando el instructor procesó a Errejón tras trece meses de investigación, en los que tomó declaración al propio Errejón, a Mouliaá, a testigos y a psiquiatras. Como parte de las pesquisas, también llegó a pedir al exdiputado y a la actriz que aportaran las conversaciones que intercambiaron en fechas cercanas a la agresión denunciada.
Según la denuncia de la artista, los hechos habrían tenido lugar en el marco de la presentación de un libro de Errejón y tras casi un año de contacto por redes sociales. Mouliaá sostiene que, al terminar el evento, se fueron a tomar unas cervezas a un bar cercano y ella, que ya tenía previsto acudir esa noche a una fiesta en casa de un amigo, invitó "por educación" al dirigente a que la acompañara. Y fue en ese domicilio privado, según la denunciante, donde Errejón la agredió sexualmente. El juez consideró que "los indicios existen y no han sido totalmente desvirtuados por la versión del investigado, su prueba pericial y documental".
La Fiscalía de Madrid, por su parte, pidió al juez que archivara la causa al considerar "insuficientes" los indicios. Además, en su escrito de conclusiones provisionales, solicitó la "libre absolución" de Errejón porque entiende que "los hechos no son constitutivos de delito". El abogado de la acusación popular, Jorge Piedrafita, mantiene la acusación contra Errejón basándose en "el relato de los graves hechos que atentan contra la libertad sexual". Señaló que, por muy poderoso que sea el denunciado, estos no pueden quedar impunes.