La alianza entre IU, Sumar, Más Madrid y comunes nace con discrepancias por Díaz
Maíllo aboga por acabar con los "hiperliderazgos" mientras los magentas apoyan mantener a la vicepresidenta como referente de la coalición

la vicepresidenta segunda del Gobierno y ministra de Trabajo y Seguridad Social, Yolanda Díaz
La izquierda da un paso adelante en su camino por la unidad a falta de poco más de un año para que venza el plazo para convocar elecciones generales. Tras meses de conversaciones «discretas», en pleno ciclo electoral autonómico y cuando el portavoz de ERC, Gabriel Rufián, mantiene —en solitario— su cruzada por «reflexionar sobre el futuro» del espacio político, Izquierda Unida, Sumar, los comunes y Más Madrid presentarán el 21 de febrero en Madrid las bases para conformar «una alianza de izquierdas, compartida y abierta». Un proyecto de frente amplio al que, como explican desde estas formaciones, «están invitadas todas las organizaciones que quieran colaborar», pero que ya nace con las ausencias iniciales de Podemos, Compromís o la Chunta Aragonesista, y con una discrepancia de gran calado: el debate por el liderazgo de Yolanda Díaz.
Mientras en Movimiento Sumar, la plataforma fundada por la vicepresidenta segunda, consideran «incuestionable» a Díaz como principal referente del espacio, como defendió la coordinadora general de los magentas, Lara Hernández, desde Izquierda Unida, su jefe de filas, Antonio Maíllo, pide en cambio renovar los cargos de responsabilidad de la coalición y evitar «hiperliderazgos» como, a su entender, ocurrió en anteriores experiencias, con Pablo Iglesias en Unidas Podemos y, posteriormente, con la propia Díaz en Sumar tras ser ungida por el politólogo madrileño. «Y nosotros queremos hacerlo al contrario», puntualizó Maíllo en una entrevista en Telecinco. Una aspiración que confronta con el deseo en Movimiento Sumar de que sea la vicepresidenta segunda la que encabece esta nueva plataforma. «Aspiramos a que Yolanda Díaz sea cabeza de cartel. Para Movimiento Sumar es la mejor represente posible», señaló la portavoz parlamentaria magenta, Verónica M. Barbero. Fuentes del partido reconocen, además, que es la «opción preferida» por toda la ejecutiva de la organización.
Por ahora, los cuatro partidos que inician de la mano esta andadura —y que coinciden con las organizaciones del grupo parlamentario que cuentan con ministros— evitan adelantar más detalles como el programa común, el mecanismo de primarias o de confección de listas electorales. Tampoco desvelan otro asunto mollar, el de la marca electoral. Desde IU, en su último documento político, advirtieron que Sumar está amortizado como elemento aglutinador y que, entre otras críticas, el nombre «confunde la parte con el todo».
Compromís y Podemos, por su parte, se mantienen al margen de esta convocatoria. Los primeros no quieren entrar en un proyecto distinto al suyo, especialmente después de que su diputada Águeda Micó saltara al Grupo Mixto, pero no descartan formar parte de futuras listas unitarias. Los segundos, mantienen el veto a Díaz, a la que no consideran parte de lo que denominan "izquierda transformadora".