El accidente de Adamuz desplomó la venta de billetes para ir en tren
Tres de cada cinco españoles pone el coste como principal razón para viajar en ese transporte. Los usuarios apuestan por el Bono Único para reducir el uso del coche

Zona cero del lugar del accidente de trenes en Adamuz, ayer.
El sector ferroviario trata de recuperar la confianza de los viajeros después de semanas de caída de la demanda por el accidente de Adamuz (Córdoba) del pasado 18 de enero. La demanda cayó un 30% en el conjunto de la red en el momento de mayor impacto por la tragedia respecto al mismo periodo del año pasado. Por ello, las compañías ferroviarias han decidido «moderar» precios en las rutas que seguían operativas para estimular la demanda, según confirman desde la plataforma independiente de venta de billetes Trainline.
El director general de la compañía en Europa, Pedro García, reconoció el problema de «confianza» en el tren tras la tragedia y el periodo de «duelo» que los pasajeros siguen atravesando, tal y como se refleja en una encuesta en la que entre el 40% y 50% de los usuarios admite estar ahora más preocupado de subirse a un tren que antes del accidente. El directivo recordó que el tren es, junto al avión, el medio de transporte más seguro aunque asegura que «un accidente tiene un impacto a corto plazo en la confianza de los consumidores que estamos viendo». Aún así, la demanda está comenzando a recuperarse y ya ven señales de mejora de cara a la Semana Santa.
El precio sigue siendo el principal factor que impulsa el uso del tren, según casi el 60% de los encuestados por la plataforma que comercializa billetes de Renfe, Ouigo e Iryo, seguido por la disponibilidad de conexiones directas y la posibilidad de combinar diferentes operadores en un mismo viaje.
El Abono Único, en vigor desde el 19 de enero, podría tener un efecto significativo en los hábitos de movilidad: el 82% afirma que les motivaría a utilizar más el tren y a reducir el uso del coche para sus desplazamientos habituales. Los aspectos más valorados de esta medida son que también incluye el transporte urbano (32%) y el ahorro económico asociado (28%).
"La liberalización del tren ha transformado el mercado español, pero la capa digital que conecta a los pasajeros con el sistema aún requiere un marco de gobernanza claro y equilibrado. Las plataformas independientes de venta de billetes desempeñan un papel estructural a la hora de facilitar el acceso al ferrocarril.