El Gobierno zanja el debate y da por imposible el traslado del 'Guernica' a Euskadi
El ministro Urtasun desecha la reivindicación del PNV: "Debe cumplir 90 años más para seguir explicando el horror y el fascismo"

El Gernika.
Son numerosas las cesiones que a lo largo de casi ocho años en La Moncloa ha tenido que hacer Pedro Sánchez para contentar a los variopintos socios nacionalistas, independentistas y de izquierdas que le han sostenido; entre ellas, la amnistía del 'procés', un nuevo sistema de financiación para Cataluña, traspasos de competencias, varias leyes... Pero esta vez parece que ni la máxima presión política del PNV, uno de sus aliados más fieles, va a servir para que se avenga a satisfacer una reivindicación histórica como el traslado del 'Guernica' de Pablo Picasso a Euskadi. El Gobierno lo da por imposible y quiere zanjar el debate cuanto antes.
El que pretende ser el portazo definitivo a esta historia ha llegado este martes por boca del ministro de Cultura, Ernest Urtasun, y no pudo ser más claro. Interpelado por el PNV en el pleno de control en el Senado, ha expresado el rechazo «rotundo» a la petición de que la icónica obra del Museo Reina Sofía de Madrid sea expuesta en el Guggenheim de Bilbao desde octubre de 2026 a junio de 2027 con motivo del 90 aniversario del primer Gobierno vasco y del bombardeo de Gernika. Se trata de una iniciativa que le había trasladado la vicelehendakari, Ibone Bengoetxea, y que también le transmitió el lehendakari, Imanol Pradales, al propio Sánchez en persona.
Las razones esgrimidas por el Ejecutivo siguen siendo puramente técnicas. Un informe del Reina Sofía, fechado el pasado 25 de marzo, "desaconseja rotundamente" el traslado del cuadro a otra ubicación por su delicado estado. A grandes rasgos, ese documento previene del riesgo que implicarían las vibraciones inevitables en cualquier modo de transporte, que podrían causar nuevas grietas, desgarros en el soporte, levantamientos y pérdidas de la capa pictórica. "En cuestiones como ésta, hay que escuchar a los técnicos que llevan más de 30 años cuidando de la obra para conservarla como es debido. Y los informes son claros", ha argumentado Urtasun.
El titular de Cultura, del ala de Sumar, ha dicho entender la "sensibilidad" que hay detrás de la petición y, frente a las polémicas palabras de Isabel Díaz Ayuso tachándola de "catetada", ha querido anteponer su "respeto institucional y empatía" ante el Gobierno vasco. También se ha mostrado defensor de "acercar el patrimonio cultural" de Madrid al resto de España, pero al mismo tiempo ha explicado que su "obligación es preservarlo" y evitar que se deteriore. "Celebrar el 90 aniversario del bombardero de Gernika debe ser también garantizar que esta obra pueda cumplir 90 años más, que siga explicando a las generaciones futuras el horror y el fascismo que Picasso quiso denunciar", ha añadido.
El pronunciamiento de Urtasun ha supuesto un auténtico jarro de agua fría para el PNV, que consciente del profundo escepticismo del Gobierno había tratado de alentar una vía para alargar el debate y estudiar más detenidamente las posibilidades de una cesión temporal. El senador Igotz López ha propuesto constituir un grupo de trabajo que reuniera no sólo a los técnicos del Reina Sofía sino también a los del Guggenheim de Bilbao e incluso a especialistas internacionales que pudieran establecer las "condiciones para garantizar su seguridad". Sin embargo, el ministro ha ignorado esa fórmula y ha utilizado su turno final para expresar su "confianza" en los trabajadores de la pinacoteca madrileña que realizaron el informe en cuestión.
Los jeltzales creen que el rechazo del Gobierno se debe a dos cuestiones. La primera, una "falta de voluntad política", máxime ante la polémica que podría generar una cesión de esta entidad a la vista de las reacciones que ya ha suscitado el mero planteamiento de la idea. Y la segunda, el temor a dejar al Reina Sofía de Madrid sin su principal atractivo artístico -el año pasado tuvo 1,6 millones de visitantes-, algo en lo que también hace hincapié el informe. "Quizá sea ésa la verdadera causa del inmovilismo técnico", ha deslizado López, que minutos antes había alegado que su grupo "no pone en duda" el trabajo de los expertos.