El Gobierno no asumirá más costes políticos aunque se condene a Ábalos
El PSOE considera que la expulsióndel partido del exministro de Sánchez es suficiente

Víctor de Aldama y Ábalos sentados en el banquillo de los acusados.
El Gobierno considera que ya ha asumido todas las responsabilidades políticas pertinentes en el caso que afecta al exministro José Luis Ábalos y no contempla ninguna medida interna, aunque el juicio del caso mascarillas que ha arrancado este martes en el Tribunal Supremo termine en condena.
Las fuentes gubernamentales consultadas consideran que en su momento ya tomaron las medidas que tenían que tomar, es decir, la expulsión de Ábalos del PSOE tras la detención de su exasesor Koldo García por presuntas prácticas corruptas. Unas decisiones que, subrayan, fueron «muy dolorosas» porque supusieron apartar a un compañero de partido y de Gobierno en el que habían confiado y al que consideraban una persona honesta, a pesar de que durante meses iban apareciendo informaciones que le señalaban.
Su salida también fue dolorosa por «el daño que hizo a la organización» prescindir de una persona con el currículum de Ábalos, mano derecha de Pedro Sánchez, ministro de Transportes y «número tres» del PSOE.
Este martes ha comenzado en el TS el juicio por el presunto cobro de mordidas en la compra de material sanitario durante la pandemia en el que están acusados Ábalos, Koldo García y el empresario Víctor de Aldama, pero en el Ejecutivo tratan de mostrar tranquilidad y restarle importancia.
Las fuentes consultadas se muestran convencidas de que el Gobierno no tomará más decisiones que las ya adoptadas porque dan por descontado que no aparecerá nueva información a lo largo de este juicio que debilite al Ejecutivo de Sánchez.
En el Consejo de Ministros creen que ya se conocen todos los detalles del caso y por tanto el juicio será una repetición de lo ya conocido y publicado hasta ahora. El daño que este caso ha hecho al Gobierno ya se ha producido, apuntan, y por tanto dan el caso por amortizado.
Este mismo martes la portavoz del Gobierno, Elma Saiz, ya apuntaba en esta dirección durante la rueda de prensa posterior al Consejo de Ministros tras ser preguntada en diversas ocasiones sobre si el Ejecutivo piensa asumir responsabilidades si hay una sentencia condenatoria.
«Las responsabilidades se tomaron», ha afirmado defendiendo que el PSOE apartó a Ábalos y por tanto tiene «tolerancia cero» con la corrupción a diferencia del PP que, ha dicho, «destruyó pruebas a martillazos».
En el Gobierno, además, esperan que el efecto de este juicio quede amortiguado por el otro proceso sobre corrupción que acaba de empezar en la Audiencia Nacional, el «caso Kitchen», que investiga a la cúpula del Ministerio del Interior en la etapa de Mariano Rajoy por un presunto espionaje con medios públicos. Los socialistas consideran que no se puede comparar la dimensión de un caso y otro y subrayan que en la causa «Kitchen» se trata de la Policía cometiendo presuntos delitos por orden del Gobierno.
La portavoz del Gobierno dijo que el Ejecutivo asiste con «tranquilidad» al inicio del juicio sobre el caso mascarillas y dice que «empatiza» con la ciudadanía y entiende su «indignación» en la semana del juicio del caso Kitchen que afecta a exdirigentes del PP.
Saiz consideró que es una «semana especialmente dura» para los ciudadanos y sostiene que la corrupción genera «desafección» y «hace daño al conjunto de la ciudadanía». Sostuvo que el Gobierno es «el primer interesado en que se sepa toda la verdad y se diriman todas las responsabilidades» en un juicio en el que este mismo martes se han conocido las declaraciones escritas como testigos del actual ministro de Política Territorial, Ángel Víctor Torres y la presidenta del Congreso, Francina Armengol.