Rajoy niega una "operación política" contra Bárcenas y salvaguarda a Fernández Díaz
Defiende el dispositivo policial en el juicio de 'Kitchen' y desmiente que eliminara papeles del tesorero, quien no era de su "confianza" pese a que le nombró
Captura de la declaración como testigo del expresidente del Gobierno Mariano Rajoy en la décima jornada del juicio Kitchen.
Nueve años después de su última declaración como testigo en el juicio del 'caso Gürtel', cuya sentencia fue el germen de la moción de censura que le desalojó de la Moncloa en 2018, Mariano Rajoy regresó este jueves a la misma sala de vistas de la Audiencia Nacional. Esta vez por un asunto distinto, aunque con ramificaciones en la causa de corrupción que salpicó entonces al Partido Popular y a su tesorero, Luis Bárcenas.
El presidente del Gobierno entre 2011 y 2018 compareció en el juicio a la 'operación Kitchen', el dispositivo policial sin aval judicial que operó entre 2013 y 2015 para recuperar documentación sensible en poder de Bárcenas sobre la 'caja B' del PP y sus dirigentes. Durante la media hora que duró su comparecencia, a petición de la acusación popular del PSOE, Rajoy negó que existiera una "operación política" contra su tesorero y defendió el dispositivo policial puesto en marcha entonces para "buscar el dinero y conocer los testaferros" de Bárcenas, una vez que se conoció su fortuna oculta en Suiza en enero de 2013: más 24 millones de euros que luego se elevaron a 48. "Fue una operación policial que se adecuó totalmente a la legalidad", defendió.
La versión de Rajoy sobre la legalidad del dispositivo evitó mencionar que se ejecutó sin cobertura judicial -en ese momento un juez de la Audiencia Nacional, Pablo Ruz, estaba investigando 'Gürtel' y no fue informado de las maniobras de 'Kitchen'-, y se centró sobre todo en justificar la necesidad de conocer el dinero oculto de Bárcenas e identificar a sus testaferros. Un argumento, por ejemplo, coincidente con la tesis de la mayoría de las defensas de los diez acusados en este juicio. "No ha habido ninguna operación política. Luego conocimos una policial cuyo objetivo era coger el dinero del señor Bárcenas y adivinar quiénes eran sus testaferros. Pero ni el presidente ni el ministro (del Interior) estaban pendientes de estos temas. No sabía que se estaba produciendo. Nadie me preguntó en el Parlamento. Me enteré en una comisión, cuando (un mando policial) dijo que nadie le había dado instrucciones para buscar pruebas de Bárcenas, sino su dinero en el extranjero", relató este jueves Rajoy.
Su testimonio y luego el de su mano derecha en el PP, María Dolores de Cospedal, pusieron un cortafuegos de responsabilidad entre el cometido de la cúpula de Interior de entonces, con los acusados Jorge Fernández Díaz y Francisco Martínez a la cabeza -les piden 15 años de prisión por tres delitos-, y el objetivo final de 'Kitchen' bajo el paraguas de la Dirección Adjunta Operativa (DAO), con el comisario principal Eugenio Pino y su subordinado José Manuel Villarejo al frente.
"Estaban en otras cosas"
Para Rajoy, ni Fernández Díaz ni Martínez ni él mismo "estaban en las operaciones policiales, ya que sus cometidos eran otros". "Y estoy absolutamente convencido de que este dispositivo se adecuó totalmente a la legalidad", reiteró ante el tribunal para defender la inocencia de su ministro y dejar cualquier otra posible implicación penal, en caso de que la hubiera, en la cúpula policial durante su etapa en el Gobierno.
La testifical del político gallego de 71 años también se centró en desmentir los titulares que dejó el lunes la comparecencia de Bárcenas, principal perjudicado de 'Kitchen'. Negó haber destruido un documento entregado por el tesorero en su despacho de Génova 13 con información sobre la contabilidad B. "Es absolutamente falso", dijo. Y se mostró "total y absolutamente" tranquilo ante la pregunta de si teme que Bárcenas disponga 13 años después de nueva información sobre él. "No creo, porque ya la hubiera dado a conocer como hizo con otros muchos documentos", justificó.
Rajoy enmarcó su relación con Bárcenas en un ámbito "puramente profesional", aunque nunca fue "una persona de su confianza", aseguró. Ello pese a que él mismo le nombró tesorero en un Congreso Nacional en 2008 en sustitución del histórico contable Álvaro Lapuerta. Además, señaló que cualquier vinculación se perdió "definitivamente" tras conocerse la fortuna en Suiza de Bárcenas en enero de 2013. ¿Y el mensaje de "Luis, sé fuerte" que le envió a Bárcenas?, preguntó el abogado de la acusación de Podemos: "Me he acordado porque a lo largo de los últimos 15 años se reproducía casi todos los días", contestó, negando, posteriormente, haberle enviado otro que decía: "Hacemos lo que podemos".
Sobre los apodos que le pusieron los miembros de 'Kitchen' para mencionar su supuesto conocimiento de la operación, como "El asturiano" o "El barbas", Rajoy dijo desconocerlos con la habitual retranca que le caracteriza: "Yo me llamo Mariano Rajoy, como todo el mundo sabe, y luego cada uno me llama como quiere".