Del «no a la OTAN» a La Moncloa, las siete vidas de Izquierda Unida
En su 40 aniversario, la formación hace valer su veteranía e implantación ante Podemos y Sumar

Unida Antonio Maíllo encabeza un acto público por Izquierda Unida para conmemorar el 40 aniversario de su fundación.
Izquierda Unida nació con el ‘no’ por delante, el del rechazo a la permanencia de España en la OTAN. El 29 de abril de 1986, hace 40 años, un grupo de organizaciones encabezado por el Partido Comunista de España alumbraron una coalición con el objetivo de capitalizar la movilización social contraria a la Alianza Atlántica tras el cambio de postura del PSOE, favorable a la misma en el referéndum celebrado un mes antes y que ganó el ‘sí’; y, al mismo tiempo, presentarse bajo unas mismas siglas a las generales de junio de aquel año. Hoy, y con un sinfín de altibajos por el camino —cayó a dos escaños en 2008, su peor resultado-, muchas cosas han cambiado en el escenario político, pero no en los tres pilares que mantiene Izquierda Unida: su arraigo como fuerza tradicional frente a otros partidos de nuevo cuño, el rechazo a la OTAN y su vocación de unir a las siglas ‘rojas’ al margen del PSOE. En 2026 la intención ya no es combatir de tú a tú con los socialistas, que en 1986 gozaban de la mayoría absoluta de Felipe González, sino recuperar la hegemonía de un espacio que en la última década ha estado capitalizado, primero, por Podemos y, después, por Sumar bajo los hiperliderazgos respectivos de Pablo Iglesias y de Yolanda Díaz. Ambas experiencias permitieron a IU, por primera vez desde la Segunda República obtener ministerios: en 2020 con Alberto Garzón, entonces líder del partido, y en 2023 con Sira Rego. Un éxito por el que la histórica organización tuvo que pagar como peaje la pérdida de autonomía y verse desplazada a un segundo plano contra el que ahora, con Podemos y Movimiento Sumar en horas bajas, se revuelve aferrada a su resistencia. El actual jefe de filas de Izquierda Unida, Antonio Maíllo, ha removido la ambición de volver a ser la marca referencial de la izquierda a la izquierda del PSOE desde su llegada a la coordinación federal del partido en mayo de 2024. En un contexto de acelerados cambios y bajo la paradoja de que el intento de «asaltar los cielos» fuera perdiendo paulatinamente representación en el Congreso, la coalición que han liderado Gerardo Iglesias, Julio Anguita, Gaspar Llamazares, Cayo Lara, Alberto Garzón y ahora Maíllo ha tenido que revisar su papel a la izquierda del PSOE. La explosión de Podemos hace algo más de una década acabó convirtiendo a IU, como luego ocurrió con Sumar, en parte del proyecto, pero no en nave nodriza del mismo. De hecho, en ninguna de las ocasiones en que ha concurrido junto a morados y magentas a las últimas tres generales colocó a uno de los suyos como candidato a la Presidencia del Gobierno. IU lleva desde 2015 —entonces fue Garzón— sin encabezar la lista para liderar el país. Pero eso podría cambiar ahora que se debate, una vez más, la unidad de la izquierda. Las elecciones andaluzas del próximo 17 de mayo serán la primera prueba de fuego de esta nueva etapa. El propio Maíllo encabeza la primera candidatura formada por IU, Sumar y Podemos desde las generales del 23-J. El objetivo: mejorar los cinco escaños que la coalición logró con Inmaculada Nieto como cabeza de cartel en 2022. Este sábado, la formación celebró en Madrid su 40 aniversario. Maíllo puso en valor la «perseverancia» de la organización.