La Audiencia exime a Pujol por demencia de la causa por su fortuna
El expresident, que afrontaba 9 años de cárcel, ha sido examinado por un médico forense
Nadie pudo ver a Jordi Pujol.
La Audiencia Nacional ha resuelto eximir al expresidente de la Generalitat de Cataluña Jordi Pujol de la causa por la fortuna oculta en Andorra al comprobar que está «imposibilitado» para afrontar el juicio, tras una breve entrevista que ha mantenido con él. Pujol, que afrontaba una petición de 9 años de cárcel, ha sido examinado de nuevo este lunes en la Audiencia Nacional por un médico forense y, posteriormente, el tribunal, en presencia de sus abogados, le ha planteado unas breves preguntas con las que ha constatado que su deterioro cognitivo le impide defenderse. En consecuencia, el presidente del tribunal, José Ricardo de Prada, ha decretado que Jordi Pujol, de 95 años, quede «fuera del juicio» por demencia sobrevenida. Con esta decisión, la justicia da carpetazo a la causa judicial que hace doce años abrió a Jordi Pujol, presidente de la Generalitat entre 1980 y 2003, a raíz de la carta de confesión en la que en julio de 2014 hizo público que su familia había ocultado fondos millonarios en Andorra, según su versión procedentes de un legado de su padre Florenci. La Fiscalía acusaba al expresident de formar una asociación ilícita junto a su esposa —fallecida en 2024, dos años después de haber sido eximida por su Alzhimer— y sus siete hijos para amasar una fortuna con comisiones ilegales pagadas por empresarios a cambio de adjudicaciones de obra pública. La defensa de Pujol ya planteó su incapacitación para ser juzgado al inicio del juicio, el pasado mes de noviembre, pero el tribunal decidió seguir adelante con el proceso contra él, pese a que los médicos forenses habían concluido que su deterioro cognitivo —agravado por dos ictus— le impedía defenderse. Con motivo del inicio de la ronda de declaraciones, que comienza este lunes, el tribunal citó al expresident de forma presencial en la Audiencia Nacional para que fuera examinado de nuevo por un médico forense y poder comprobar su situación con sus propios ojos antes de decidir si lo eximía del proceso penal. La decisión del tribunal desató la indignación entre el independentismo —tanto Junts como ERC lo han calificado de «escarnio"— y motivó una insólita intervención del presidente catalán, Salvador Illa, que pidió «cordura» a la Audiencia Nacional.