Silván denuncia que el Gobierno de Sánchez “no es estabilidad ni planificación es bloqueo y propaganda”
Alerta de que “cuando el Gobierno deja de someterse al Parlamento, el problema ya no es parlamentario, es democrático”
El portavoz adjunto del Grupo Parlamentario Popular en el Senado,
Antonio Silván, denuncia que el Gobierno de Sánchez “no es
estabilidad ni planificación es bloqueo y propaganda. Con presupuestos viejos, planes incumplidos, Decretos de urgencia permanentes y más poder para el Gobierno y menos control parlamentario”.
“¿De verdad considera compatible con una democracia parlamentaria seria gobernar durante años sin nuevos Presupuestos, abusar del decreto-ley, incumplir masivamente los Planes Normativos y mantener paralizadas las grandes reformas de Justicia y de lucha contra la corrupción que Europa viene reclamando a España?”, pregunta al ministro de la Presidencia, Justicia y Relaciones con las Cortes, Félix Bolaños, en una interpelación en el Pleno del Senado.
Antonio Silván alerta de que “cuando el Gobierno deja de someterse al Parlamento, el problema ya no es parlamentario, es democrático”.
Recalca que, frente a ello, el Partido Popular ha planteado iniciativas
para impedir que “ningún Gobierno pueda eternizarse sin nuevos
Presupuestos y para reforzar el control parlamentario” sobre el
cumplimiento real de los Planes Normativos.
“¿Cómo gobierna este Gobierno?”, pregunta Silván, tras lo que precisa que, si gobernar significa rendir cuentas al Parlamento, o si consiste en atrincherarse en la prórroga, en el decreto-ley y en la propaganda normativa”.
Denuncia que el modelo de Sánchez es “menos Parlamento y más
poder discrecional del Gobierno”, tras lo que acusa a Bolaños de ser
“uno de los principales arquitectos políticos de este modelo de
degradación institucional”.
“España no aprueba unos nuevos Presupuestos Generales del Estado
desde diciembre de 2022”, reprocha a Bolaños y asegura que “esto ya
no puede presentarse como una excepción coyuntural”, ya que la
propia AIReF ha advertido de ello: “el Gobierno ha convertido una
medida excepcional en una forma ordinaria de gobernar”.
“Más poder para el Ejecutivo y menos para el Parlamento”, asegura
Silván, quien remarca que esa “degradación parlamentaria no termina en los Presupuestos, ya que también se manifiesta en el “bloqueo sistemático de iniciativas legislativas en el Congreso de los Diputados, muchas de ellas aprobadas por el Senado”.
Expone que hablamos de “leyes importantes para la seguridad, la
Justicia, la lucha contra la ocupación, la multirreincidencia o la mejora institucional, que quedan paralizadas por puro cálculo político”.
Alerta de que, cuando un Gobierno bloquea leyes, prorroga
indefinidamente los Presupuestos y sustituye el debate parlamentario por decretos, “el problema deja de ser únicamente de mayoría política y pasa a ser un problema de calidad democrática”.
Antonio Silván denuncia que “la ficción presupuestaria no viene sola, va acompaña por la ficción normativa” y expone que, en 2024 el propio Informe Anual de Evaluación Normativa reconoce que el Gobierno solo aprobó el 44% de las iniciativas previstas y en 2025 el porcentaje cayó todavía más, apenas el 36%.
“Cumplen poco más de un tercio de lo prometido”, afea a Bolaños, a
quien también censura que, mientras el Gobierno incumple buena parte del Plan Normativo, “aprueban centenares de normas fuera de él, planean una cosa, hacen otra y venden una tercera”.
Pone el acento en que La Delegación del Grupo de Seguimiento sobre Democracia, Estado de Derecho y Derechos Fundamentales del Parlamento Europeo, “dejó por escrito preocupaciones muy serias sobre la situación institucional española”, como la politización del poder judicial, la independencia de la Fiscalía, el retraso de reformas esenciales y el deterioro de los indicadores de percepción de corrupción.
Añade que Europa avisa también del “abuso del decreto-ley: Más de
120 decretos-ley desde 2018, el mayor número en períodos
democráticos comparables” y advierte de que “el uso intensivo del
decreto-ley reduce la deliberación parlamentaria y debilita los controles democráticos”.
En el ámbito de la Justicia, Antonio Silván denuncia que “siguen
bloqueadas o paralizadas algunas de las reformas más importantes del sistema institucional español que afectan al proceso penal, a la
independencia institucional, a la transparencia y a la calidad
democrática”.