El dueño de Mango iba a crear una fundación
La jueza cree que Andic mató a su padre por su «obsesión con el dinero»
Jonathan Andic, hijo del fundador de Mango, Isak Andic, ha llegado poco antes de la una del mediodía a los juzgados de Martorell (Barcelona) para comparecer ante la jueza que instruye la causa por la muerte del empresario, tras ser detenido esta mañana por los Mossos d'Esquadra.
La jueza que investiga la muerte de Isak Andic, fundador de Mango, concluye que hay indicios de que su hijo Jonathan lo mató de forma "premeditada" por su "obsesión con el dinero", ante el temor de que su padre cambiara el testamento para destinar parte de su fortuna a una fundación de ayuda social.
En el auto en el que acuerda prisión para Jonathan Andic eludible con una fianza de un millón de euros, la jueza enumera media docena de indicios que apuntan a una "participación activa y premeditada" del detenido en la muerte de su padre, el hombre más rico de Cataluña, al despeñarse en una ruta de montaña en Collbató (Barcelona) en diciembre de 2024.
Los indicios recabados por los Mossos d'Esquadra -que han analizado el móvil de Andic y han interrogado a su entorno- llevan a la jueza a conjeturar que el móvil del supuesto homicidio podría ser económico y vinculado a la "mala relación" que mantenían padre e hijo, desmentida por la familia del fundador de Mango.
Ejercía una "manipulación emocional" sobre su padre
La magistrada de Martorell (Barcelona) subraya que Jonathan Andic tenía una "obsesión con el dinero" y que, para lograr sus objetivos económicos, ejercía una "manipulación emocional" sobre su padre.
En concreto, la jueza remarca que, aunque el investigado negó cualquier desavenencia con el empresario fallecido, el análisis de los mensajes de whatsapp demuestran "lo contrario" y que el motivo principal de esa mala relación era su "obsesión" con el dinero, hasta el punto de que pidió a su padre una herencia en vida que éste "se vio obligado a aceptar".
Según la instructora, a mediados de 2024 Jonathan supo que su padre tenía intención de cambiar el testamento para crear una fundación de ayuda a "personas necesitadas", lo que motivó un "cambio notable" en su relación con el empresario.
El hijo acudió tres veces al lugar en los días previos
Jonathan Andic, añade la magistrada, reconoció que su actitud con el dinero no era correcta y el padre, "en un intento de reconciliarse con su hijo", aceptó la excursión que le propuso con el fin de hablar los dos solos.
El auto también destaca las contradicciones del investigado respecto a que había ido unas dos semanas antes al camino donde murió su padre, ya que la geolocalización de su vehículo lo sitúa en el lugar los días 7, 8 y 10 de diciembre de 2024.
La jueza también se basa las conclusiones de la unidad de montaña de los Mossos, que tras efectuar diez simulacros determinaron que para conseguir una pisada similar a la hallada tras el accidente "es necesario que se haga como mínimo cuatro veces en los dos sentidos", por lo que es una acción que debe ser "deliberada, ejerciendo presión en el suelo".
De esta forma, realizando un solo frotamiento hacia adelante simulando un resbalón "no se puede generar una pisada como la localizada el día de los hechos", apunta la magistrada, que subraya que esa marca "no se puede realizar de forma fortuita".
Las "contradicciones" del hijo
En su auto, la jueza enumera las "contradicciones" de Jonathan Andic en sus diferentes declaraciones, las primeras a los Mossos tras la muerte de su padre, los días 14 y 31 de diciembre, y las de este martes en sede judicial, únicamente a preguntas de su defensa.
En la primera de las declaraciones, la del 14 de diciembre, afirmó que "se adelantó unos cuatro o cinco metros por delante de su padre", que este se paró para tomar unas fotografías y sin tenerlo a la "vista", se giró y vio "un cuerpo rodando entre los matorrales, y escucho un fuerte golpe y un gemido de dolor".
Sin embargo, el 31 de diciembre declaró que su padre hizo uso del teléfono al principio del recorrido, y que ya "no lo volvió a ver que lo utilizara".
La investigación de los Mossos del volcado del móvil del empresario fallecido determina que "solo" lo utilizó al inicio del camino, y que no hizo uso del mismo en el "lugar de los hechos", es decir, desde donde se precipitó al vacío.
Distintas versiones ante emergencias y los Mossos
La jueza también destaca que cuando Jonathan Andic llamó al servicio de emergencias afirmó en primer lugar que creía que su padre había caído por un barranco, aunque luego cuando le llamó una enfermera del Sistema de Emergencias Médicas (SEM) "modificó la versión" y le dijo que él iba delante y que había oído un ruido de piedras y que, al girarse vio a su padre gritar y caerse.
Esta declaración, resalta la jueza, también difiere de la que prestó ante los Mossos.
Además, la jueza subraya que el informe forense determina que la caída de Isak Andic fue como si se "hubiera lanzado por un tobogán, con los pies por delante", de forma que todas las lesiones fueron en el lado derecho y en forma ascendente, sin afectación en las manos, por lo que se descarta "el resbalón con una piedra o caída hacia adelante".
La jueza también apunta como indicio el hecho de que Jonathan Andic cambiara de teléfono móvil el 25 de marzo de 2025 y borrara el contenido del antiguo, que según le dijo a su secretaria le habían robado en Quito (Ecuador) en un "viaje relámpago" que realizó entre el 24 y el 26 de marzo, coincidiendo con las noticias sobre la reapertura de la investigación judicial.