Sánchez mantendrá su pulso sobre el gasto en defensa frente a las críticas de Trump
El PP exige al Gobierno una sola voz ante la próxima cumbre de la OTAN en Ankara

Captura de vídeo de una transmisión de la Casa Blanca en la que Trump afirmó que España era un «desastre» como socio de la OTAN
El jefe del Gobierno, Pedro Sánchez, mantendrá sin variación alguna en la cumbre de la OTAN de Ankara y ante el presidente de Estados Unidos, Donald Trump, muy crítico y «decepcionado» con España, su posición sobre el gasto en defensa que cree suficiente para cumplir los compromisos con la Alianza.
Sánchez viajará el martes a Ankara para asistir a la cita anual de los líderes de la Alianza, que en esta ocasión tiene como anfitrión al presidente turco, Recep Tayyip Erdogan, y cuya esposa ha invitado a viajar a su país a los cónyuges de los líderes.
La reunión de la Alianza se extenderá hasta el miércoles, y entre los asuntos que abordarán está analizar cómo lograr el objetivo pactado en la cumbre del año pasado en La Haya, de que cada uno de sus miembros eleve su gasto militar a un 5 % de su PIB.
Sólo España se desmarcó del acuerdo de la operación contra Irán, asegurando Sánchez que con un 2,1 % sería suficiente para hacer frente a lo que le pide la OTAN, y desde entonces han sido continuas las críticas y amenazas de Trump por no secundar el compromiso común.
Un enfrentamiento que se vio agravado por la disconformidad del Gobierno español con la operación de Estados Unidos e Israel en Irán al considerar que es contraria al derecho internacional, y en consonancia con ello, prohibir que el país norteamericano utilizase para ello las bases militares que tiene en España.
Por ello se han sucedido declaraciones del presidente de Estados Unidos como las que hizo a finales de junio junto al secretario general de la OTAN, Mark Rutte, calificando a España de «desastre» como socio de la Alianza.
El Gobierno ha ido restando importancia a esas críticas, incluso a la posibilidad que se llegó a plantear en un correo electrónico del Pentágono de suspender a España de la OTAN.
Una hipótesis ante la que ha expresado su total tranquilidad por la seguridad de que el Tratado de la Alianza no lo permite y porque considera que el compromiso con la defensa común está fuera de toda duda.
«No hay debate», llegó a decir al respecto Sánchez, quien se ha mantenido firme en sus posiciones insistiendo en que no aumentará hasta el 5 % del PIB el gasto militar porque no lo cree necesario y porque eso afectaría al presupuesto destinado a gasto social.
Pero sí se están impulsando decisiones para cumplir con el 2,1 %, y, en ese sentido, el Gobierno pondrá en marcha este año al menos 15 nuevos Programas Especiales de Modernización (PEM) en defensa con una inversión de algo más de 1.400 millones de euros.
El Ejecutivo considera que España es un socio fiable y que cumple, sobre todo con el envío de militares a misiones de la OTAN.
Los datos oficiales de la Alianza sitúan a España como el séptimo contribuyente del total.