Las salpicaduras de Zapatero, los enchufes, Venezuela y Aldama contra Begoña Gómez
El informe confidencial de Aviación Civil incautado en el 'caso ZP' destroza la versión oficial: Plus Ultra era una compañía minúscula, con pérdidas crónicas desde 2015

El estallido de la causa que concierne a José Luis Rodríguez Zapatero ha contribuido, todavía más, a mancillar más la imagen de la SEPI con el cuestionado rescate de Plus Ultra por 53 millones en marzo de 2021 bajo el sello de empresa "estratégica". El informe confidencial de Aviación Civil incautado en el 'caso ZP' destroza la versión oficial: era una compañía minúscula, con pérdidas crónicas desde 2015, cuota residual en Barajas y dependiente de respiración asistida financiera. Ahora, el expresidente del Gobierno está acusado de haber metido mano en la sociedad pública para llevarse a su bolsillo parte de ese salvamento público. En otra esquina del mapa asoma Duro Felguera tras embolsarse 120 millones en dos fases. La ingeniería asturiana arrastra un juicio por presuntos sobornos vinculados a una planta termoeléctrica en Venezuela, con su excúpula en el banquillo. El sumario de las 'cloacas' destapa ahí las maniobras de Leire Díez para acelerar la nacionalidad española de Nervis Villalobos, uno de los cerebros del ecosistema financiero chavista. El rastro de los contratos menores infecta al resto de filiales. En Mercasa, Anticorrupción investiga adjudicaciones a dedo a Servinabar para justificar una mudanza de sede con valoraciones infladas. En Enusa, se indaga una trama de activos de residuos en Melilla y Castellón junto a Acciona con retornos a Mediaciones Martínez. En Asturias, el foco está en un contrato de 2,85 millones para desmantelar baterías de coque en Avilés, con desvíos de 575.857 euros al grupo Erri Berri. Y en Forestalia, la Fiscalía sigue la pista de 17,32 millones públicos en Arapellet y un pase societario que transmutó 141.404 euros en más de 6,8 millones. Sueldo de 245.000 euros Al final, las empresas de la SEPI operaron como la agencia de colocación del entorno socialista. Leire Díez saltó de Enusa a Correos como directora de Relaciones Institucionales, coincidiendo con Juan Manuel Serrano, exjefe de gabinete de Pedro Sánchez en el PSOE y señalado en el sumario de Pedraz dentro de la 'cloaca' de Ferraz. En Enusa aterrizó como presidente, con un suelo anual de 245.000 euros, Mariano Moreno, exgerente de la dirección federal de los socialistas. Moreno, que ya ha desfilado ante la instrucción y el Supremo por los sobres de dinero en efectivo para el exministro José Luis Ábalos y su asesor, Koldo García, es hoy una pieza central en la pieza secreta del juez Ismael Moreno sobre las finanzas de Ferraz. El broche lo pone Jéssica Rodríguez, expareja de Ábalos, que acaba de ser imputada tras admitir en el Tribunal Supremo que cobró de las filiales públicas Tragsatec e Ineco sin trabajar. La riada de fango con la SEPI alcanza incluso el corazón de Moncloa. Víctor de Aldama aseguró ante el Supremo que Koldo García le obligó a retirar una oferta de 250 millones de euros por el complejo 'Campos Velázquez' -un caramelo inmobiliario de 43.000 metros cuadrados propiedad de Sepides (entidad adscrita a la SEPI) en la confluencia con María de Molina- porque la mujer de Sánchez, Begoña Gómez, "lo quería para ella".