Con cien mil afectados por los incendios, PSOE y PP rompen su breve tregua
Los populares acusan al Gobierno de usar el cambio climático para eludir responsabilidades
Algunos de los desalojados en el Pabellón Municipal de Nules.
Ni 48 horas ha durado la imagen de coordinación que tanto el PSOE como el PP decidieron priorizar este fin de semana ante la crisis de incendios forestales sin precedentes que ha afectado a Madrid, Ávila y Toledo — el mayor evento ígneo de la historia de España, con 77.000 hectáreas calcinadas-, la Comunidad Valenciana y distintos puntos de Segovia, Huelva y Tarragona. La imagen del, aunque fuera frío, atípico apretón de manos entre Pedro Sánchez e Isabel día Ayuso el sábado, en el puesto de mando de la localidad madrileña de Cenicientos, luego evacuado, dio paso una vez más este lunes a la refriega política. Con la situación aún sin controlar, socialistas y populares se echaron en cara no haber hecho lo suficiente para evitar que el fuego aterrorice a poblaciones enteras y arrase los montes un año más, después del drama vivido ya en agosto de 2025, cuando se quemaron en España 336.000 hectáreas, otro récord histórico. El Gobierno sostiene que no ha perdido «un minuto» y que ha seguido avanzando dentro de su ámbito de competencia en los ejes del Pacto de Estado que Pedro Sánchez propuso entonces, a pesar de que el PP se negó a sentarse a negociar. El PP replica que el Ejecutivo se limita a plantear «soluciones ideológicas» y que no pone «dinero encima de la mesa». Fue la la portavoz del principal partido de la oposición, Ester Muñoz, la que argumentó este lunes en una entrevista en es.radio que el Ejecutivo usa el cambio climático como «mantra» para eludir responsabilidades y tapar su «mala gestión». El ministro, Puente, al que el viernes se había criticado desde distintos ámbitos por aprovechar un momento tan duro para recriminar a Ayuso que pidiera «auxilio» al Gobierno después de «reducir» los servicios de prevención «a la mínima expresión» y firman pactos «que niegan el cambio climático», se apresuró a contestar en X: «¿Véis cómo si toca?». Desde Ferraz, la portavoz de la ejecutiva del PSOE, Montse Mínguez, también replicó que el cambio climático no es un mantra sino «una evidencia» y, apenas unas horas después de que Ayuso anunciara la puesta en marcha de un «plan de recuperación inédito» para todas las zonas afectadas por el fuego esgrimió que «no hay euro que se vaya a invertir en reconstrucción que pueda devolver una vida o borrar el dolor de aquellas personas que lo pierden todo» y aun sin citarla expresamente, cargó contra la presidenta madrileña, que el sábado, no pudo contener la emoción en una comparecencia al repasar la devastación provocada por las llamas en el Valle del Tiétar, zona de donde era su padre, y rompió a llorar. «En lugar de llorar, lo que hay que saber es administrar», disparó la portavoz de los socialistas. El propio presidente del Gobierno, aunque en un tono más institucional, salió al ataque durante el acto de presentación de la Red de Refugios Climáticos, y esgrimió que el pacto contra el cambio climático «sí que es una prioridad nacional». «Frente al negacionismo y la inacción, pacto de Estado, porque esta batalla no la ganará un Gobierno en solitario» defendió.