Detienen al líder de España de una red que extorsiona a menores
El menor de 17 años arrestado ha sido internado en un centro especializado por su edad penal

Operación conjunta de tres cuerpos policiales.
A través de la pantalla de su ordenador sembraba el caos desde el País Vasco. Nadie de su entorno esperaba que el cuarto de un menor de 17 años, detenido ahora en una importante operación policial, se escondiese el líder en España de la organización extremista transnacional '764', una de las más peligrosas surgidas en Internet a nivel mundial y catalogada como entidad terrorista en países como Canadá, especializada en la captación y explotación de menores.
Un trabajo conjunto de investigación de la Ertzaintza, los Mossos d'Esquadra y la Guardia Civil ha culminado con la detención de este joven de 17 años, al que se le atribuye la autoría de una intensa ola de amenazas lanzadas entre enero y abril de este año contra colegios, ayuntamientos, bibliotecas, centros de ocio y entidades sociales de diversos puntos de España.
El detenido anunciaba en sus mensajes tiroteos masivos y ataques armados que, aunque no llegaron a ejecutarse, sembraron una profunda alarma social y obligaron a desplegar dispositivos extraordinarios de seguridad. También aseguraba que retransmitiría los asesinatos en directo para sus adeptos virtuales.
La red a la que pertenece está especializada en captar y manipular psicológicamente a jóvenes vulnerables a través de plataformas digitales.
Las pesquisas policiales revelaron que el investigado recurría de forma habitual al 'swatting', falsas alertas para provocar intervenciones policiales armadas; el 'doxing', filtración masiva de datos personales, y la suplantación de identidad para señalar a inocentes, despistar a los agentes y someter a las víctimas a campañas de acoso organizado.
Al menos dos personas en el País Vasco y Cataluña sufrieron este tipo de hostigamiento. Además, el detenido operaba en espacios virtuales donde se promovían dinámicas de humillación y manipulación psicológica extrema.
Además, el detenido operaba en espacios virtuales donde se promovían dinámicas de humillación y manipulación psicológica extrema
Entre las prácticas documentadas destacan la inducción a autolesiones grabadas en vídeo, incluso con inscripciones de alias sobre la piel, y la exigencia de realizar actos degradantes con sangre o heces para afianzar el control sobre los menores captados.
La identificación del presunto responsable ha sido el resultado de una investigación desarrollada durante meses de manera conjunta por el Servicio de Investigación Criminal Territorial de Guipúzcoa (SICTG) y Secciones Centrales SECIC de la Ertzaintza, los servicios de información de los Mossos d'Esquadra y la Guardia Civil.
El arresto se produjo tras meses de trabajo coordinado entre la Sección de Menores del Tribunal de Instancia de San Sebastián y los servicios de información de los tres cuerpos policiales. Durante el registro practicado en dos inmuebles de Guipúzcoa se intervinieron numerosos dispositivos informáticos y soportes digitales con abundante material probatorio, además de manuscritos con simbología nazi y satánica.
Por orden judicial, el menor cumple actualmente una medida preventiva de internamiento en un centro especializado. Este tipo de organizaciones descentralizadas, esta en particular considerada una red terrorista con corte satánico y neonazi, buscan activamente a menores y jóvenes vulnerables en redes sociales, aplicaciones de mensajería y plataformas de videojuegos.
La captación suele comenzar mediante aparentes relaciones de amistad, grupos de afinidad o comunidades de juego, evolucionando posteriormente hacia situaciones de manipulación, chantaje, extorsión y aislamiento.
El último informe de la Agencia de la Unión Europea para la Cooperación Policial (Europol) sobre las tendencias del terrorismo en la UE advertía de la peligrosidad de 764 y otros grupos que actúan bajo la red The Com, cuyo objetivo es «desestabilizar las estructuras sociales. «No hay una ideología única que domine este ámbito y los miembros suelen carecer de un objetivo coherente o claro", explica el análisis.
Además, añade que sus integrantes, adolescentes y jóvenes, tienen como nexo común «la atracción por la violencia sexual o de otro tipo, el nihilismo, la misantropía, el satanismo, la misoginia o elementos del terrorismo y el extremismo violento yihadista o de extrema derecha». El Ministerio del Interior ha situado la lucha contra esta red comouna prioridad en línea con la Estrategia Nacional contra el Terrorismo.