Discurso en clave preelectoral en Badalona, uno de los feudos del PP en Cataluña
Una España «cerrada a cal y canto»
Alberto Núñez Feijóo promete en Cataluña que no dejará entrar a quienes no vengan «a trabajar»

Un grupo de personas, convocadas por la federación provincial de asociaciones de vecinos de Ceuta, en la explanada de Juan XXIII.
Paso al frente del PP en la batalla ideológica sobre el control de las fronteras. Durante un acto celebrado este domingo en Badalona (Barcelona), el presidente de los populares, Alberto Núñez Feijóo, ha endurecido su postura prometiendo una España «cerrada a cal y canto» para quienes accedan al país de forma irregular o cometan delitos. El jefe de la oposición, que realizó un discurso en clave preelectoral en uno de los feudos del partido en Cataluña, propone una revisión integral de los criterios de adquisición y mantenimiento de la condición de ciudadano español, advirtiendo de que su formación impulsará los mecanismos legales necesarios para determinar «cómo se puede perder la nacionalidad» ante incumplimientos graves de la ley. «Aquellos que vengan a saltarse la ley que sepan que España estará cerrada a cal y canto», proclamó el líder del PP para marcar terreno frente al Gobierno y fijar las líneas maestras de su proyecto político.? La grave crisis que atraviesa la ciudad autónoma de Ceuta tras las entradas masivas del verano le sirvió de ariete para cargar contra Pedro Sánchez. Feijóo contrapuso el discurso de «humanidad» de la Moncloa con las escenas de saturación y tensión vividas en las playas y el puerto ceutíes, acusando directamente al Gobierno de «gestionar la invasión en Ceuta». El líder del PP —que también reclamó el compromiso firme por parte de la Unión Europea en la tutela de Ceuta y Melilla— dibujó una nítida frontera entre la inmigración «ordenada» y quienes entran de forma irregular o reinciden en la comisión de delitos. A su juicio, es un «sinsentido» que resulte más sencillo acceder al país de manera irregular que a través de las vías legales de contratación en el país de procedencia. El dirigente popular supeditó la sostenibilidad del sistema de bienestar al control del flujo migratorio, argumentando que los servicios públicos no pueden absorber una llegada «sin control». Con esta formulación, Génova fija el cumplimiento de la ley como el requisito sine qua non para el arraigo y la convivencia en el país. «Vivir en España tiene derechos y los poderes públicos los tienen que garantizar. Pero vivir en España también tiene deberes», zanjó Feijóo.
La elección de Cataluña para lanzar este mensaje no ha sido casual. El líder popular vinculó directamente la inmigración irregular con los problemas de seguridad ciudadana y la okupación de inmuebles, recordando que la comunidad catalana concentra el 40 % de las usurpaciones de vivienda en todo el Estado. En este sentido, abogó por agilizar los desalojos exprés para quienes no posean un título válido de propiedad o arrendamiento, situando como meta de su eventual Gobierno convertir a España en «el país más seguro de la Unión Europea».
Feijóo también aprovechó para reivindicar al PP como alternativa útil para una Cataluña que, a su juicio, necesita dejar atrás el enfrentamiento político y centrarse en los problemas cotidianos. «No es verdad que haya un único discurso en Cataluña», defendió el líder popular, que puso Badalona como ejemplo de que «otra política es posible» y presentó la gestión de Xavier García Albiol —que habló en el acto antes que él— como un modelo basado en escuchar a los ciudadanos y resolver sus problemas. Frente al separatismo y al socialismo, asegura que su partido quiere hablar de «trabajo, inversión, seguridad, prosperidad, servicios y futuro».
En uno de los pasajes más llamativos de su intervención, Feijóo reclamó «pasar página» y rechazó que Cataluña permanezca atrapada en el debate identitario. «No quiero una Cataluña en el bucle permanente, sentada en el sofá de un psiquiatra preguntándose qué es», afirmó. El líder del PP comparó esa situación con su propuesta de una Cataluña «líder en la reconstrucción de España», capaz de «producir, crear, atraer, competir y prosperar», y aseguró que su objetivo es trabajar «con y por Cataluña». También señaló que no pretende «dar de comer al separatismo». «Eso ya está Sánchez. Eso ya lo hace el PSOE», afirmó.
En el plano estrictamente político, Feijóo se mostró muy duro con Sánchez ante la actual situación.