Feijóo propone un debate con Sánchez y un debate a cuatro mientras deja en el aire su entrevista en TVE

El líder del PP asume las citas en Mediaset y Atresmedia y condiciona ser entrevistado en el ente público por una productora externa que no esté "al servicio del PSOE"

El presidente del Partido Popular, Alberto Núñez Feijóo, (2d) durante su visita este miércoles a la ciudad autónoma de Ceuta..EFE/PP/Diego Puerta

Publicado por
Maria Eugenia Alonso
Madrid

Creado:

Actualizado:

Alberto Núñez Feijóo esta vez sí acudirá a todos los debates electorales. Bajo la premisa de confrontar modelos entre "la España que viene y la España que se va", el PP confirmó este viernes la aceptación por parte de su candidato de las citas propuestas por los principales grupos de comunicación de cara al 29-N. Este movimiento representa un giro táctico sustancial en la planificación de los populares con respecto a la campaña anterior. En aquella ocasión, la estrategia de Génova estuvo marcada por la extrema prudencia y el blindaje de su líder, quien optó entonces por acudir únicamente a un debate cara a cara frente a Pedro Sánchez, transmitido por Atresmedia. Sin embargo, su posterior negativa a asistir al debate a cuatro organizado por Radiotelevisión Española (RTVE) se convirtió en uno de los puntos más controvertidos de la recta final de aquella contienda. La ausencia de Feijóo en el plató público dejó un atril vacío y cedió todo el protagonismo a los representantes de las demás fuerzas, un factor que, según los analistas, restó tracción al voto moderado en el último tramo electoral.

Conscientes de aquel precedente, el PP ha modificado su enfoque de cara a estos comicios y no solo solicitan un nuevo cara a cara con Mediaset para el lunes 16 de noviembre, emulando las condiciones del primer lunes de campaña de 2023, sino que extienden su compromiso a otros formatos colectivos. El partido ha aceptado la propuesta de Atresmedia para un gran debate entre las principales fuerzas de representación nacional el jueves 26 de noviembre, citando explícitamente a PP, PSOE, Vox y la confluencia de la izquierda alternativa. Además, han dado luz verde a un debate de portavoces parlamentarios programado por RTVE para el 23 de noviembre.

A pesar de esta apertura generalizada a los formatos de debate, la relación con el ente público sigue manteniendo un tono de alta tensión institucional. Los populares no escatiman críticas hacia la cúpula de RTVE, acusando a su dirección de mostrar una "inegable parcialidad y sumisión a los intereses" de la Presidencia del Gobierno. Pese a estos reproches, Feijóo no se cierra a aceptar una entrevista siempre y cuando ésta se desarrolle "en un espacio de producción propia" y no a través de "productoras al servicio del PSOE".

Desde el primer partido de la oposición insisten en que los profesionales de la plantilla pública deben asumir el reto organizativo sin delegar funciones en productoras externas. Si la corporación cumple esta premisa, el político gallego acudirá a las citas, un compromiso formal que su director de campaña y mano derecha, Miguel Tellado, ya ha remitido formalmente por carta a los medios. "La actual dirección no garantiza criterios de neutralidad", defendió el secretario general de los populares tras la primera reunión del comité de campaña.

La vivienda tendrá "peso capital"

 Los populares exigirán además que el bloque de vivienda tenga un peso "especial" y "capital" en las negociaciones para los debates por ser un "tema crucial" para los ciudadanos. Una cuestión que todavía ha cogido más peso tras el fallecimiento de Maricarmen Abascal, la anciana de 87 años cuyo reciente desahucio en Madrid espoleó una ola de movilizaciones sociales por el acceso a la vivienda y que la izquierda, lamentan en Génova, vaya a utilizar como una "evidente estrategia de caldear la calle" para tapar otros asuntos.

Cargando contenidos...

Tellado responsabilizó al Ejecutivo del deterioro del acceso a la vivienda y de haber estrangulado la oferta durante su mandato porque "sabía cómo arreglarlo y no lo hizo durante ocho años". El PP dice estar dispuesto a dar respuesta al que es el primer problema de los ciudadanos rechazando el control de precios y comprometiéndose a construir un millón de viviendas en cuatro años. Para lograrlo, el primer partido de la oposición propone liberar suelo público y aprobar una nueva Ley del Suelo que reduzca la burocracia con el "silencio administrativo positivo".