Un enganchón en plena vía deja en suspenso el AVE hacia Levante y nadie sabe aún cuándo volverá
Un tren OUIGO, la catenaria de Valdemoro y Villarrubia de Santiago, y miles de viajeros pendientes de una avería que paraliza el corredor mediterráneo

Un maquinista de Ouigo mira por la ventanilla.
La circulación de alta velocidad entre Madrid y Levante permanece interrumpida en la vía I del tramo que une Valdemoro y Villarrubia de Santiago, en el sur de la Comunidad de Madrid y la provincia de Toledo. El motivo es una incidencia técnica en un tren OUIGO que ha provocado un problema en el suministro eléctrico de la línea. Los trenes no pueden avanzar con normalidad por ese punto de la red ferroviaria española.
Según la información facilitada, se ha producido un enganchón en la catenaria a la altura de Valdemoro, en la línea de alta velocidad. El convoy implicado es el tren 6775, que cubría el trayecto con destino a Valencia. La avería ha dejado sin tensión el tramo afectado y ha obligado a detener o retener composiciones en ambos sentidos.
Las primeras indicaciones apuntan a que la incidencia no afecta a la circulación hacia León, ya que el tren implicado se dirigía a la costa mediterránea y el problema se circunscribe al corredor sur. Esa aclaración evita confusiones entre usuarios de otras líneas de alta velocidad que parten de Madrid.
Resumen de la incidencia
El problema se concentra en la vía I entre Valdemoro y Villarrubia de Santiago, un tramo por el que discurren los servicios que unen la capital con Cuenca, Albacete, Alicante, Valencia y Murcia. Cuando una catenaria sufre un enganche, el protocolo habitual implica cortar la corriente de forma preventiva para proteger a viajeros y personal técnico.
A partir de ese momento, los equipos de mantenimiento de Adif deben acceder a la zona, inspeccionar los daños en el pantógrafo del tren y en los hilos de contacto, y verificar que la instalación puede volver a recibir tensión. Solo entonces se restablece la circulación, normalmente de forma gradual y con limitaciones de velocidad.
Qué es un enganchón en la catenaria
La catenaria es el conjunto de cables suspendidos sobre la vía que transmiten la electricidad a los trenes mediante el pantógrafo, el brazo articulado instalado en el techo de la locomotora o de la unidad. Si ese brazo sufre un fallo mecánico, se desprende parcialmente o se queda atrapado, puede arrastrar o romper el hilo de contacto y provocar un cortocircuito.
Las líneas de alta velocidad españolas funcionan a 25.000 voltios en corriente alterna. Con una tensión tan elevada, cualquier anomalía obliga a desconectar la alimentación de todo el tramo y a realizar comprobaciones minuciosas antes de reanudar el servicio. Por eso incidencias aparentemente localizadas pueden extenderse a decenas de kilómetros.
Consecuencias para los viajeros
El corte afecta a uno de los corredores más transitados de España. Por la línea Madrid-Levante circulan a diario trenes de Renfe (AVE y Avlo), OUIGO e Iryo, con miles de pasajeros que se desplazan por trabajo, estudios u ocio. Una interrupción en hora punta genera retrasos acumulados, cancelaciones y reubicaciones en otros servicios.
Un corredor muy exigente
El tramo entre Madrid y Valencia se ha intensificado desde la liberalización del transporte ferroviario de viajeros, con la llegada de operadores como OUIGO e Iryo. Esa mayor densidad de trenes implica menos margen para absorber imprevistos: una sola avería en una vía puede obligar a reorganizar horarios completos.
En ocasiones anteriores, incidencias en la catenaria, robos de cable o fallos en instalaciones han provocado cortes similares en distintos puntos de la red. Adif mantiene planes de mantenimiento preventivo y sistemas de supervisión, aunque los episodios puntuales siguen ocurriendo en una infraestructura con cientos de kilómetros de cable electrificado.