La Guardia Civil ha concluido los trabajos de identificación, que darán paso a los análisis criminalísticos
La prueba de ADN confirma que los restos hallados son de Dónovan
Los laboratorios de ADN de la Guardia Civil han confirmado que los restos humanos hallados el pasado jueves en una fosa séptica de la urb

Una pareja de la Guardia Civil vigila el lugar en el que apareció el cadáver
Por este motivo, los restos han estado sujetos a un adelantado proceso de depuración y se han cotejado con las nuevas muestras de ADN realizadas a los padres de Dónovan Párraga, a quienes ya se les tomó otras hace once meses. Los trabajos de identificación de los restos mortales encontrados el pasado jueves en un pozo negro de la urbanización La Beltraneja se han realizado por el Ministerio del Interior en colaboración con la Universidad de Granada, según indicaron las mismas fuentes. Sin embargo, los expertos del Instituto Toxicológico de Madrid necesitarán al menos diez días para realizar los análisis criminalísticos y biológicos que han solicitado los forenses de las muestras de los restos de Dónovan Parraga, según indicaron fuentes de la investigación. Las mismas fuentes explicaron que las muestras, enviadas desde Guadalajara, llegaron a primeras horas de esta tarde al Instituto en Madrid, donde serán sometidas a diversas pruebas periciales, de carácter médico legal y criminalístico. Negligencia en la búsqueda Pese a todo lo cual, en Trijueque no entienden cómo es posible que las fuerzas de Seguridad hayan buscado al niño durante casi un año en Guadalajara y Madrid cuando su cadáver se encontraba a apenas 50 metros de la vivienda de su madre en la urbanización La Beltraneja, uno de los muchos lugares en los que se le buscó. La antigua depuradora de aguas residuales de esta urbanización fue, precisamente, uno de los primeros puntos en los que se rastreó. Sin embargo, la búsqueda no fue muy exhaustiva puesto que el depósito no se vació, como sugirieron algunos vecinos. Ahora, estos mismos vecinos creen que el coste económico que hubiera supuesto ese vaciado hizo desechar la idea y buscar en otros parajes, una decisión que ha alargado la angustia de la familia durante once meses. «Todos pensábamos que el niño no había salido de Trijueque e insistíamos a la Guardia Civil y al ayuntamiento para que mirara ahí, y la contestación de la alcaldía era que costaba mucho dinero», se quejó ayer una vecina del municipio. A estas acusaciones de negligencia respondió la alcaldesa de Trijueque, Josefina Pastor González, quien afirmó que fue a finales de noviembre o principios de diciembre cuando la jueza pidió al ayuntamiento por primera vez que vaciara el depósito, algo que no pudo hacerse hasta la pasada semana «por problemas de coordinación».