Una manifestación convocada por Nunca Máis recorre La Coruña en busca de soluciones y dimisiones
Cien mil personas exigen en Galicia responsabilidades por el «Prestige»
Las autoridades siguen diciendo que la cosa va mucho mejor, y que las costas gallegas, bañadas en chapapote del «Prestige» desde hace tres meses, es

Miles de personas recorrieron ayer las calles de La Coruña para exigir responsabilidades
En una convocatoria que se aprovechó también para rechazar la guerra de Irak y a ETA, los manifestantes recordaron tiempos peores para Galicia, los de la emigración forzosa. «Salvemos el mar o sólo nos quedará la maleta», decía el lema. Y algunos acompañaban la pancarta con maletas de cartón, un útil que será imprescindible para los gallegos si no se palian pronto las consecuencias del vertido, o si vuelve a ocurrir una tragedia similar. No faltaron las banderas de Galicia con fondo negro ni los gaiteiros, las pegatinas de «No a la guerra» ni las consignas contra las administraciones central y autonómica. La marcha, organizada por la Plataforma Nunca Máis, partió de la Casa del Mar y terminó en la plaza de María Pita, frente al ayuntamiento. Tuvo, además, dos paradas de interés: la sede del PP y la Delegación del Gobierno. Allí, los participantes demostraron su escepticismo hacia los planes de futuro, agradecieron la labor de los voluntarios y demandaron responsabilidades ante «la incompetencia de la Administración». Entre los asistentes se encontraban el coordinador general de IU, Gaspar Llamazares; el portavoz nacional del BNG, Xosé Manuel Beiras, y el diputado socialista Francisco Cerviño. Entre tanto, la Xunta de Galicia se muestra satisfecha por la situación del litoral. La Demarcación de Costas asegura que las playas de esta comunidad han experimentado «una notable mejoría» y no hay ninguna «totalmente afectada» por el vertido. Según esta fuente, todos los arenales de la provincia de Pontevedra están «aparentemente limpios», sólo cuatro días después de que 20 playas presentaran irisaciones de fuel. En Lugo, sólo una playa presenta irisaciones y las otras 44 que resultaron afectadas están ya aparentemente limpias. Algo peor es la situación de La Coruña, donde, aunque ya hay 107 playas aparentemente limpias y 57 sólo con afección de las zonas rocosas, persisten todavía 145 con irisaciones y nueve con grumos de fuel dispersos. En Asturias, 40 playas registran restos de chapapote y otras 34 están afectadas en sus zonas rocosas, pese a que no se han descubierto nuevas manchas, después de que este sábado fueran avistadas algunas al norte de Tazones por el remolcador Navia.