Duran Lleida considera que la Generalitat está «indefensa» ante los errores de los sondeos por hacerlos públicos
CiU, convencida de que el caso de las encuestas no tendrá coste electoral
El secretario general de CiU, Josep Antoni Duran Lleida, se mostró ayer convencido de que la polémica de las encuestas «no daña elec

Duran Lleida, Jordi Pujol y Joan Mas durante una reunión de CiU ayer en Barcelona
Al margen de reconocer errores, el Gobierno catalán aprobará hoy el decreto de supresión de la Dirección General de Evaluaciones y Estudios y la cesión del grueso de sus competencias al Institut d''Estadística de Catalunya (INDESCAT) a la espera de que el Parlament apruebe la creación de un CIS catalán. También hoy la Junta de Portavoces del Parlament podría dar luz verde con el apoyo del PP a la petición de los partidos de izquierda de crear una comisión de investigación, que se aprobaría oficialmente en el próximo pleno. A pesar del margen de tiempo, fuentes de CiU explicaron que la dirección de la federación, con Jordi Pujol al frente, están decididos a zanjar la polémica en las próximas horas, por lo que no se descarta que el ejecutivo catalán acuerde otras medidas en las próximas horas. Según Duran, aunque la polémica de las encuestas no tiene por qué tener un coste electoral para CiU, la victoria electoral dependerá de que la federación nacionalista «no cometa errores». Convencido de que en las elecciones municipales «no habrá grandes novedades», a excepción de una esperada mejora en los resultados de CiU en Barcelona, Duran se mostró escéptico ante la posibilidad de que el PP vuelva a ganar en las elecciones generales. Duran, que será el candidato de CiU en esos comicios, señaló que la federación debe «administrar» su posición decisiva en el Congreso en el caso que ningún partido obtenga la mayoría suficiente para gobernar en solitario y consideró «positivo» que el nacionalismo catalán «se implique» en el Gobierno central. «No es ningún pecado para el nacionalismo catalán», señaló y recordó que «ya se hizo en la II República española». En cualquier caso, condicionó la entrada de CiU en el Ejecutivo de Madrid a «que se den o no las circunstancias», como la aprobación de un nuevo «Estatut». En este sentido, criticó que el PSC considere «apestados» y «antidemocráticos» los votos del PP para garantizar la gobernabilidad de Cataluña y se sumen a los populares en el Congreso cuestiones «que van contra el autogobierno». Duran admitió que la colaboración con el PP es un «estigma» para CiU, aunque recordó que la pérdida de 200.000 votos en las últimas autonómicas se dio cuando la federación nacionalista aún sacaba rédito de las mejoras conseguidas por su influencia sobre el PP en Madrid. Duran también respondió a preguntas, entre otras cuestiones, sobre un nuevo sistema electoral para Cataluña y en relación a la financiación de partidos, sobre la que señaló el problema no son los ingresos, sino los gastos electorales.