Putin cree que la guerra afectará a la estabilidad mundial
El presidente ruso, Vladímir Putin, quien se había mantenido en la sombra mientras su ministro de Exteriores, Igor Ivanov, apoyaba los infructuosos esfuerzos de Francia y Alemania dirigidos a impedir la guerra contra Irak, ha decidido ahora jugar un papel más activo entre quienes condenan la actitud de EE. UU. y el Reino Unido. Putin manifestó ayer que la actual campaña en curso en suelo iraquí «supera el marco de un conflicto local y es una fuente potencial de inestabilidad para otras regiones del mundo, incluida la Comunidad de Estados Independientes». Es más, entre las posibles secuelas, Putin se refirió a un probable «aumento del terrorismo». Al mismo tiempo, Igor Ivanov anunció durante una comparecencia ante los diputados de la Duma (Cámara Baja del Parlamento ruso) que Moscú, en coordinación con otros países, se propone realizar una consulta ante los «servicios jurídicos de la ONU» con el fin de determinar si la «ocupación extranjera» de Irak puede considerarse legítima de acuerdo con lo establecido por las normas del derecho internacional.