«No tengo problemas de conciencia porque el Papa ha pedido luchar por la paz y eso ha hecho el gobierno» Ana Botella Interior sostiene que los violentos buscaban una carga policial contra la manifestación de Madrid
Trillo admite que los B-52 repostaron en España pero no sobre las ciudades
El ministro de Defensa, Feder

Un bombardero B-52 norteamericano reposta en pleno vuelo
El ministro de Defensa se centró en aclarar que esta maniobra, a pesar de que no se hizo sobre poblaciones españolas, «no entraña ningún peligro para los ciudadanos e, incluso, se hace en los desfiles de las fuerzas armadas ante el público que acude a verlos». Por lo demás, dejó claro que el Gobierno español ha autorizado a sobrevolar el espacio aéreo español a 27 bombarderos estratégicos americanos desde el pasado uno de enero, aunque negó que se hayan autorizado escalas de los B-52 y adelantó que tampoco se haría en el futuro, y eso a pesar de que en el conflicto del Golfo sí se aceptó y un total de 22 bombarderos estadounidenses tuvieron base temporal en España. El ministro no se salió del guión y sólo reconoció «autorizaciones legales» encuadradas dentro del convenio bilateral firmado con EE.UU., pero tuvo que variar el tono y si en su primera intervención insistió mucho en que la participación de España en el conflicto era humanitaria, en el segundo turno ya reconoció que era una misión militar, aunque humanitaria, «y no de las chicas de la Cruz Roja». Según dijo, hasta ahora se ha autorizado a 405 aparatos americanos el sobrevuelo del espacio aéreo español desde el pasado uno de enero, entre ellos 27 bombardeos estratégicos y 22 aviones de ataque al suelo. Cargas policiales El ministro del Interior, Ángel Acebes, volvió a este lunes a defender sin matices la actuación del Cuerpo Nacional de Policía en los graves incidentes del pasado fin de semana durante las manifestaciones de Madrid en contra de la guerra de Irak. Unas protestas que se saldaron con 118 heridos. Acebes, que aseguró que la intervención de los agentes evitó «males mayores», explicó ayer que el objetivo de los alborotadores era que los policías cargaran contra la multitud pacífica y provocar el caos. Una versión que coincide al milímetro con los atestados realizados por los mandos de los antidisturbios. Los informes que la Unidad de Intervención de la Policía (UIP) ha remitido a la Delegación del Gobierno y al Ministerio del Interior tras las algaradas del sábado por la noche en la que resultaron heridos 81 manifestantes y 36 agentes señalan que fueron varias decenas los alborotadores que al final de la marcha, sobre las 21:00 horas, se encararon con los antidisturbios. Los agentes sitúan el foco de los incidentes en grupos radicales que se parapetaron en la esquina de la Gran Vía con la calle Montera, ya fuera del recorrido legal de la manifestación que congregó a cerca de un cuarto de millón de personas. Siempre según la versión policial, estos «núcleos», mezclados entre los manifestantes pacíficos, provocaron a los antidisturbios con el lanzamientos de adoquines, botellas de vidrio y cohetes, mientras otros activistas rompían lunas de escaparates y cabinas telefónicas. Todo ello, sostiene la UIP con el objetivo, que no consiguieron, de que los agentes cargaran hacia la Puerta del Sol, donde a esa hora miles de personas se congregaban para escuchar versos contra la guerra. El ministro de Administraciones Públicas, Javier Arenas, tendrá que explicar y demostrar en el Parlamento las acusaciones de agitación y boicot que ha vertido en contra del PSOE porque son «falsas e injustas», advirtió ayer José Luis Rodríguez Zapatero. Como el coordinador general de Izquierda Unida, Gaspar Llamazares, Zapatero acusó al Gobierno y al Partido Popular de mentir deliberadamente en esta cuestión, algo que, dijo, los socialistas no están dispuestos a pasar por alto. «En todas las ciudades del mundo hay movilizaciones y no he oído a un solo gobierno o presidente del gobierno decir a las fuerzas democráticas que están en el Parlamento que son ellas las que están instigando determinadas actuaciones violentas», declaró el líder de la oposición en una entrevista radiofónica. De esta forma, respondía a la crítica del Ejecutivo de que el PSOE ha iniciado una estrategia de oposición a cuya sombra actúan individuos conflictivos.