El presidente descarta que la ONU estabilice Irak
Primera comparecencia en el Congreso de los Diputados de Aznar. Según explicó, la ONU no podrá encargarse de la primera fase de la posguerra. Además, aconsejó a la oposición, especialmente a José Luis Rodríguez Zapatero, que siga el ejemplo de la UE, que ha apostado por los puntos que unen a los Quince y no por los de la división. La oposición en pleno recordó a Aznar que en la calle hay un clamor contra la guerra en Irak y que, además, pide responsabilidades políticas al Ejecutivo por el papel de España. Aznar explicó que la ONU debe tener un papel fundamental en la posguerra iraquí, pero no en la primera fase, la de estabilización, a las que seguirían otra de transición y una tercera de institucionalización. «Naciones Unidas, aunque quisieran, en la primera parte del postconflicto, no estarían en condiciones de poder llevar directamente». «Aunque quisieran», añadió. Hubo claros mensajes de Aznar hacia la oposición. Según dijo, en el seno de la UE «es mucho más lo que nos une que lo que nos separa», y esgrimió la declaración conjunta de compromiso sobre Irak para pedir a todos los partidos que tomen «buena nota» de que «nadie ha pretendido rentabilizar de forma inapropiada sus planteamientos sobre Irak, y menos aún pretender dañar a otros por las posiciones sostenidas». El secretario general del PSOE, José Luis Rodríguez Zapatero, aseguró que Aznar no es víctima de ningún complot, sino de su «empecinamiento», por lo que le pidió una rectificación y que se dedique, de forma exclusiva y urgente, a «reconstruir el consenso nacional». Muchos ciudadanos, le dijo, piden su dimisión. «Si no atiende ese clamor de la sociedad, serenamente, los ciudadanos esperaremos al día que podamos devolver la política que necesita España a su cauce», dijo, descartando una moción de censura. Aznar respaldó a sus ministros de Exteriores y Defensa, Ana Palacio y Federico Trillo.