«Estamos llegando a nuestro destino, Bagdad, y no aceptaremos nada que no sea la victoria completa y total» George Bush Los países miembros de la Otan estudian conformar una posible fuerza de paz para la posguerra
Powell consigue que la UE apoye un Gobierno norteamericano en Irak
Estados Unidos y la Unión Euro

«La diplomacia de Estados Unidos sigue viva, por eso estoy yo aquí». Powell se valió de frases como esta para colorear la nueva página que se abre en las relaciones trasatlánticas, después de que aliados como Francia, Bélgica y Alemania mostraron una férrea oposición a la ofensiva militar anglo-estadounidense. El titular de Exteriores belga, Louis Michel, constató lo evidente con esta otra frase: «No se puede mirar siempre hacia el futuro desde un retrovisor». Powell logró reunir ayer en Bruselas a 26 ministros de Asuntos Exteriores, los de la UE y los de la OTAN, para explicar la visión que tiene Washington sobre la posguerra. En líneas generales, el enviado de la Casa Blanca dejó claro que EE UU y Gran Bretaña asumirán directamente la gestión de la era post-Sadam, pues también han sido estos dos países los que arriesgaron sus tropas y han desembolsado miles de millones de dólares para la ofensiva militar. Y una de las pocas cosas que el jefe de la diplomacia norteamericana sacó ayer en claro es que la UE apoyará en esta tarea. Aunque hay fuertes discrepancias sobre el papel que se ha de dar a la ONU, el jefe de la diplomacia francesa, Dominique de Villepin, aceptó la existencia de un gobierno de transición anglo-estadounidense en Irak, aunque limitó su acción a un corto espacio de tiempo y al restablecimiento de la seguridad. Powell afirmó que los países miembros de la Otan se han propuesto considerar y valorar su participación en la era post-Sadam, una medida que sirve para postular a la Alianza Atlántica como una posible fuerza de paz o de interposición en la posguerra.