Ningún cargo de la clínica acude al entierro de otra paciente asesinada
Medio centenar de familiares y amigos acudieron ayer al entierro de Jacinta Gómez, la paciente de 77 años asesinada el pasado día 3 de abril en la Fundación Jiménez Díaz, cuyos representantes no estuvieron presentes en el sepelio. Tras pasar varias horas en la sala número 9 del Tanatorio Sur de Madrid, el cuerpo de Jacinta fue enterrado a las 12.30 horas entre lágrimas y lamentos de las personas más allegadas. El hijo de la fallecida, Francisco Javier Huertas, no quiso hacer declaraciones, pero señaló a Efe que ningún representante de la Fundación acudió al tanatorio o al cementerio a acompañarles en su duelo y tampoco se pusieron en contacto con él para darles el pésame por la muerte de su madre. Visiblemente cansado y afectado por el suceso, Huertas anunció que la próxima semana buscará un abogado «de prestigio» para presentar una denuncia contra la Jiménez Díaz. Dijo que los familiares de Leilah el Ouamaari, la otra víctima mortal, se intentaron poner en contacto con él durante para consensuar la demanda contra el hospital, aunque no llegaron a hablar.